Bonet minimiza el impacto del boicot a Freixenet

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CAVA

Bonet en el foro de Nueva Economía

21 de noviembre de 2013 (19:08 CET)

Freixenet está expuesta al boicot de sus productos que sufre tanto dentro de Catalunya como en el resto de España. Pero, según su presidente, Josep Lluís Bonet, el impacto de este bloqueo es “mínimo”. Los datos apoyan esa tesis. El grupo ha incrementado ligeramente su facturación (el 1,3%) y ha obtenido unos beneficios de 10 millones de euros.

Bonet ha reconocido que sus palabras a principio de mes en una entrevista al New York Times en la que afirmaba que “Cataluña es una parte esencial de España y así debería seguir” habían inflamado algunos sectores independentistas. En un encuentro con periodistas, el también presidente de Fira de Barcelona ha afirmado que en algunos puntos de España también se boicotea su marca por el mero hecho de ser catalán. “Son libres de hacer lo que quieran, lo respeto”, ha asegurado.

Estabilidad empresarial


El presidente de Freixenet ha explicado que esta polémica no le importa demasiado aunque ha señalado que existe una desafección por parte de algunos catalanes con España. Bonet se ha mostrado optimista para encontrar una solución. “No veo como no podemos ir juntos”, ha indicado.

El directivo ha emplazado a la clase política a encontrar soluciones a la crisis y ha pedido un escenario de estabilidad para las empresas.

Freixenet, en datos

Al respecto del escenario español, ha indicado que su compañía tiene una previsión de ventas moderadas por la crisis de consumo. No obstante, se ha mostrado satisfecho con la evolución del negocio en el exterior (representa el 80% de sus ingresos) y ha apuntado que Latinoamérica será un mercado clave en cinco años. “El sector sabe que debe salir al extranjero o morirá”, ha informado.

Por otro lado, Freixenet sigue trabajando en reforzar su base en Sant Sadurní d'Anoia (Barcelona). La compañía estudia abrir un centro logístico aunque aún no hay nada definido. Por ahora, la dirección se ha entrevistado con varios municipios sin encontrar una buena opción. "Lo haremos seguro y se construirá en Catalunya", ha apuntado.

Bonet ha desvelado que el ebitda de la compañía se ha situado en 30 millones de euros y el cash flow en 24 millones. Su negocio supone vender 200 millones de botellas, de las que el 60% son vinos espumosos.
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