Botín obliga a los Miarnau y Sumarroca a poner 40 millones para dar oxígeno a COMSA

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González impone plazos más cortos a los deseados por los accionistas de la constructora antes de autorizar un crédito sindicado

03 de agosto de 2013 (10:41 CET)

La banca acreedora de COMSA EMTE, liderada por el Santander de Emilio Botín, ha obligado a las familias Miarnau y Sumarroca a compartir el riesgo de la refinanciación de la deuda de 930 millones. El pool de entidades ha exigido que los accionistas pongan 40 millones para completar la operación. Se hará una ampliación de capital que permitirá “reforzar la solidez”, según el grupo constructor.

Tras el movimiento, COMSA accederá por primera vez a una refinanciación. El acuerdo contempla la concesión de un crédito sindicado a tres años y medio. El pacto lleva la estampa de, además del banco de Botín, Caixabank, Bankia, el Sabadell, BBVA, Popular y CatalunyaCaixa. Otras seis entidades participan en la concesión, asesorada por PwC y el bufete de Emilio Cuatrecasas.

BBVA se resistió

Las exigencias provenientes de la banca de Madrid no terminaron con la obligatoriedad de la ampliación de capital. El banco de Francisco González, el BBVA, ha dado luz verde al préstamo sólo después de garantizarse plazos más cortos a los que las familias industriales catalanas ponían sobre la mesa. El vencimiento será a finales de 2016. Durante este tiempo, COMSA deberá reordenar la actividad.

Los Miarnau se muestran satisfechos del resultado, aunque les ha exigido aportar recursos adicionales y ceder en los planes originales. A través del presidente de COMSA, Jorge Miarnau, aseguran que el pacto con la banca “demuestra la confianza de las entidades financieras y nos permite continuar en la senda de la internacionalización y especialización como ejes de nuestro plan estratégico”.
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