Carceller confiesa ante el juez que es el mayor accionista de Pescanova

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El presidente de Damm tiene cerca de un 8% de la compañía, mientras que el abogado de Fernández de Sousa rebaja su participación a un 5%

Fernández de Sousa, a la izquierda, y Demetrio Carceller, a la derecha

22 de octubre de 2013 (22:03 CET)

La investigación judicial que se desarrolla en la Audiencia Nacional sobre las presuntas irregularidades en Pescanova ha destapado un nuevo reparto en el accionariado de la multinacional pesquera. Demetrio Carceller, presidente de Damm, es en la actualidad el primer accionista de la compañía, por encima de Manuel Fernández de Sousa.

A la participación de un 6,2% que posee la cervecera catalana habría que sumarle un 1,6% a través de Corporación Disa, petrolera canaria que también está presidida por Carceller Arce. Este último dato era desconocido hasta ahora, si bien no había obligación de comunicarlo ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) por tratarse de una participación menor a un 3%.

Fernández de Sousa vuelve a vender

José Carceller, consejero de Pescanova y hermano de Demetrio Carceller, fue quien destapó el nuevo reparto accionarial a preguntas de uno de los abogados de la acusación. El empresario declaraba en calidad de testigo ante el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz. El mismo magistrado que lleva la causa por la que están siendo juzgados su hermano y su padre.

Pero esta revelación no fue la única sorpresa que arrojó el interrogatorio. Aún sin conocer la participación en Pescanova de la canaria Disa, Damm se habría convertido, del mismo modo, en el virtual primer accionista del grupo con sede en Galicia. El abogado de Manuel Fernández de Sousa, presente en el interrogatorio, aseveró que su cliente apenas posee ya el 5% de Pescanova. En la CNMV, no obstante, continúa como titular del un 7,515% de las acciones del grupo.

De un 14% a menos de un 5%

Ya el pasado abril, Sousa-Faro reconoció ante el regulador bursátil que su participación en Pescanova en los últimos meses había bajado de un 14,5% hasta un 7,5%. El empresario gallego siempre alegó que había abordado ventas para hacer frente a la delicada situación que atravesaba la compañía, a la que prestó dinero.

Por otro lado, desde el inicio de la crisis de Pescanova, más allá de los escándalos relacionados con la ocultación de un agujero patrimonial de 1.600 millones, numerosas fuentes siempre hablaron de la supuesta lucha de poder entre Carceller y el propio Fernández de Sousa por hacerse con el control de la compañía. Un imagen que desde Damm tratan de disipar.

Fuentes de la cervecera argumentan que “lo único que tienen en común Damm y Disa es que su presidente es el mismo”. Añaden que “el entorno de Sousa querrá hablar ahora de supuestas ambiciones, pero no ha sido así. Ellos son los que deben explicar por qué han vendido”.

Interrogatorio

A lo largo del interrogatorio, José Carceller también ha señalado que Damm poseía 20 millones en bonos de Pescanova, que vendió en diciembre de 2012 con una rentabilidad del 12%, “aunque siguieron subiendo de valor en los siguientes meses”.

Más allá de las revelaciones sobre el control accionarial de la empresa, en su declaración, en la que evitó mencionar en todo momento a su hermano, según abogados presentes en la sala, aseguró que nunca sospechó de la crisis de la pesquera, a pesar de formar parte del consejo que la pilotaba.

El punto de inflexión, según su declaración, se produjo días antes de la entrada de la multinacional en preconcurso, cuando Sousa-Faro pidió a los consejeros 15 millones de euros para hacer frente a una “necesidad inminente de tesorería”.
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