El Círculo de Economía catalán se parte en dos ante el 27S

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"La independencia, un brindis al sol"

Redacción

El presidente de la Generalitat, Artur Mas (i), y el del Círculo de Economía, Antón Costas (d), en Barcelona
El presidente de la Generalitat, Artur Mas (i), y el del Círculo de Economía, Antón Costas (d), en Barcelona

en Barcelona, 16 de septiembre de 2015 (09:36 CET)

El Círculo de Economía catalán, un lobby transversal que agrupa a empresarios, directivos y economistas, tiene previsto presentar este miércoles un documento fijando su posición ante las elecciones catalanas del 27S, pero la redacción de dicho documento ha evidenciado que hay dos posiciones muy distintas en el seno del organismo. La presentación de este por parte del presidente del Cercle, Antón Costas, ha partido en dos a la organización y ha obligado a Costas a reescribir el documento.

Los empresarios afines a Artur Mas, encabezados por el vicepresidente del Círculo Artur Carulla (Agrolimen), frenaron el consenso del documento que Costas presentó a la junta de la institución este lunes, según explica La Vanguardia. Con el título "Ante las próximas elecciones del 27S: en defensa de la dignidad de la política", el texto era crítico con la posibilidad de una declaración de independencia después de las elecciones y negaba que se trate de un plebiscito.

"Un brindis al sol"

La propuesta de Costas decía que "una declaración de independencia en estas circunstancias sería un brindis al sol" y añadía que "nadie tiene derecho a hablar en nombre de los catalanes". "Si el independentismo tuviera una mayoría absoluta el 27S gobernará y habrá acumulado fuerza en defensa de su posición. Pero cualquier cambio estructural –y la independencia sería su máxima expresión– requiere una mayoría muy cualificada que en ningún caso puede desprenderse de unas elecciones como éstas", añadía.

El documento dejaba claro que "el 27S se celebran unas elecciones, no un referéndum o plebiscito", y defendía un "gobierno que gobierne". Costas pedía "transparencia política", es decir, que todos los partidos expliquen sus programas no sólo políticos, también sociales y económicos, y digan claramente qué harán después de las elecciones.

Ante este documento, que primero envió a los vicepresidentes Artur Carulla, Josep Oliu (Banco Sabadell) y Marc Puig (grupo Puig), los empresarios más cercanos a Mas se rebelaron y forzaron Costas a revisarlo. De hecho, antes de las vacaciones, los mismos empresarios ya se mostraron críticos con la opción de presentar un documento previo al 27S y abogaban por hacerlo a posteriori.

Defiende una consulta

La nueva propuesta de Costas es menos crítica con las opciones independentistas y reconoce que "en Cataluña existe un deseo mayoritario de mejora del autogobierno y del reconocimiento legal de las singularidades de lengua, cultura y estatus político propio". Además, admite el derecho a consultar a los catalanes.

"Si de forma mayoritaria y reiterada los ciudadanos de Cataluña diesen su apoyo a formaciones que llevan en su programa la opción de la independencia, el principio democrático de nuestra Constitución obligaría moralmente a los poderes públicos a encontrar una vía legal y acordada que permitiese celebrar una consulta específica para conocer el sentido preciso de los ciudadanos", dice el texto.

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