El papel de fumar permite a Miquel y Costas invertir 60 millones en la compañía

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JUNTA DE ACCIONISTAS

La cúpula de Miquel y Costas con su presidente, Jordi Mercader, en el centro

27 de junio de 2012 (14:49 CET)

En el último ejercicio, la papelera Miquel y Costas ha conseguido incrementar sus beneficios el 14,9%, hasta los 23.140 millones. La mayoría del crecimiento se debe a la división de tabaco, que supone el 76% de la facturación del grupo. Los buenos resultados permiten a la multinacional “incrementar el volumen de inversiones anuales de los 12 a los 20 millones de euros”, tal y como ha explicado su presidente, Jordi Mercader, antes de la junta de accionistas que se ha celebrado este miércoles.

Así, el próximo plan de inversiones al que los accionistas han dado luz verde asegura un gasto de 60 millones de euros de 2013 a 2015. Se usarán para la puesta en marcha de la factoría que construyen en Igualada (a la que ya han destinado 45 millones). Un nuevo centro de producción que se centrará exclusivamente “a nuevos productos para nuevos mercados”.

Asimismo, han iniciado “a la era de la sostenibilidad” en Miquel y Costas. Es decir, implementar medidas de ahorro energético, ahorro de materias primas o intensificar el reciclaje. De hecho, Mercader admite que incluso plantean trabajar con biomasa para producir energía de autoconsumo, ya que el gasto de agua y electricidad en la papelera es muy elevado.

Ventas al extranjero


Además del papel de tabaco, también se dedican a la realización de productos industriales papeleros y a otros segmentos de este mercado. Realizan el 80% de las ventas en el mercado exterior, por lo que la bajada del consumo en España y la eurozona se compensa con otras regiones. Ahora tienen la vista puesta en los mercados del centro de Europa, Japón y Estados Unidos. El presidente reconoce que quieren llevar allí “productos industriales de alta gama”.

Las dos líneas de futuro de la compañía son el papel para los prospectos de fármacos y el de cocción. En el primero, Mercader comenta la batalla entre industriales para conseguir el producto más fino, que toma como base el conocimiento que las empresas tienen en imprimir papeles para Bíblias. Da más competitividad pero requiere mucha inversión en i D. En cuanto a la cocción, quieren encontrar un material que resista las altas temperaturas sin productos químicos.

Inmunes a la caída de consumo


Por otro lado, el directivo asegura que la caída del consumo del tabaco “en los países desarrollados con legislaciones sanitarias más potentes” no les ha afectado de forma destacable. En primer lugar, porque las nuevas normas requieren papel de tabaco con un valor añadido más alto. Aunque vendan menos cigarrillos, las tabacaleras pagan más por el material.

Asimismo, también se benefician del incremento de las ventas de librillos de papel de fumar. “Por precio y porque está de moda, ya no se ve como una cosa de viejos”. El consumo en los países emergentes también suma, ya que “se sustituye la producción local mala por la internacional homologable”, un segmento con pocos competidores.

Accionistas


El presidente de Miquel y Costas ha expresado la voluntad del grupo de continuar con la política de compensar a los accionistas con nuevos títulos de la compañía, aunque no se hará de forma inmediata.

También les ha agradecido que se "conformen" con recibir una retribución baja respecto a los resultados operativos. La decisión que les ha permitido reinvertir cantidades muy importantes en la multinacional y conseguir la liquidez y fortaleza actual, afirma su presidente.

Miquel y Costas es un grupo cotizado desde 1996. A finales de mayo el valor de la cotización en todos estos años “era del 465%, justo por encima de Inditex que está en el 425%”. Mercader también reivindica que, excepto una factoría que tienen en Argentina, realizan toda la producción en Catalunya y tienen proyectos industriales “apostando por el país”.
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