Carlo Bertazzo, consejero delegado de Atlantia, matriz de Abertis, y uno de los hombres de confianza de los Benetton.
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La familia Benetton plantea desinvertir en Atlantia y la concesionaria ASPI mientras mueve ficha con sus participadas en España

Xavier Alegret

Economía Digital

Carlo Bertazzo, consejero delegado de Atlantia, matriz de Abertis, y uno de los hombres de confianza de los Benetton.

Barcelona, 12 de junio de 2020 (04:55 CET)

Una de las grandes fortunas de Italia, los Benetton, no vive su mejor momento por la inminencia de la sentencia del accidente de Ponte Morandi, en Génova. Por ello la familia que comanda Luciano Benetton ha abierto la puerta a desprenderse de parte de su imperio en el país, que componen autopistas y aeropuertos, entre otros activos. Este paso atrás abre un interrogante respecto de sus inversiones en España, Abertis y Cellnex, y la familia ya ha dado algunas pistas de que pueden seguir el mismo camino.

Edizione, el holding de los Benetton, controla Atlantia con el 30,25% de las acciones de esta cotizada que tiene tres grandes participaciones: el 88% de Autostrade per l’Italia (ASPI), la primera concesionaria de autopistas de Italia que podría perder negocio en función del castigo que le imponga el gobierno; el 99% de Aeroporti di Roma, que gestiona Fiumicino, y el 50% más una acción de la española Abertis. Edizione tiene otras participaciones, entre ellas, el 16,4% de Cellnex.

Lo que se está planteando la familia, que ha descabezado el grupo pues ha anunciado la marcha de Marco Patuano, es vender una parte de sus empresas con la entrada de inversores que le den liquidez. De esta manera, tendrá dinero para afrontar las responsabilidades derivadas del accidente de agosto de 2018 en Génova y diversificar su negocio. Quien parece estar detrás, como nuevo hombre fuerte para la familia, es Carlo Bertazzo, que sustituyó a Giovanni Castellucci como consejero delegado de Abertis.

Ponte Morandi, en Génova, se hundió en agosto de 2018 y dejó más de 40 muertos. ASPI, propiedad de Atlantia, gestionaba la infraestructura. EFE

ASPI, propiedad de Atlantia, gestionaba el puente de Génova que se hundió en agosto de 2018. EFE

En concreto, según la prensa italiana, están estudiando rebajar participación en Atlantia por debajo del 30% y vender la mayoría de ASPI. En ambos casos podría mantener el control como primer accionista o incluso perderlo, siempre que el precio de venta sea atractivo y tenga un sentido industrial. No contempla, sin embargo, deshacerse por completo de las compañías.

Edizione habría recibido ya muestras de interés. Del antiguo banco público CDP por entrar como socio en Atlantia y del fondo F2i y el grupo francés de construcción y concesiones Vinci por ASPI. Estos movimientos presuponen que el gobierno de Giuseppe Conte no despojará a ASPI de las autopistas que gestiona, pues en eso caso, la empresa no tendría valor. Sin embargo, Conte dijo la semana pasada que era una posibilidad real y aseguró que la decisión era inminente, aunque así lo aseguran desde enero.

Los movimientos de los Benetton en España

Las ventas en Italia abren la puerta a otras desinversiones y España es el segundo país con más intereses para los Benetton. Aquí controlan a dos empresas del IBEX, Abertis y Cellnex, ambas fruto del acuerdo con Florentino Pérez (ACS y Hochtief) para la compra de la concesionaria, que era primer accionista de la compañía de torres de telecomunicaciones.

Desde ambas participadas aseguran desconocer los planes del grupo italiano, si bien ya ha dado pasos en este sentido y fuentes cercanas a las mismas aseguran que los impedimentos que existen para vender son fácilmente superables. Cuando tomó el control de Cellnex y Abertis, Edizione firmó sendos pactos parasociales con algunos de sus socios que impedían la venta, pero en el primer caso, el acuerdo ya no existe y en el segundo, se da por hecho que no llegará a su fecha de caducidad.

Los Benetton ya han reducido participación en Cellnex. Abertis tenía el 34% y cuando Atlantia compró esta empresa, se quedó con el 30% de su participada, pues si superaba ese umbral debía lanzar una opa. Pero posteriormente, dio entrada en Connect, el vehículo a través del que controlaba Cellnex, a los fondos de Abu Dhabi y Singapur con un 20% cada uno, que luego ampliaron a un 22,5%.

En mayo, los tres socios anunciaron que rompían su pacto en Connect, cuya disolución culminó precisamente esta semana. De momento, este movimiento no ha supuesto cambios en el accionariado, más allá de que lo que tenían conjuntamente, ahora lo tienen por separado: Edizione, el 16,45% de Cellnex, y los fondos, el 6,73% cada uno.

Los Benetton ya no tienen ningún pacto que les impida vender en Cellnex, mientras que en Abertis pueden romperlo

Lo que sí supone es más libertad para cada socio, que puede comprar o vender acciones sin acuerdo con el resto, lo que abre la puerta a la venta por parte de los Benetton si así lo deciden. Cellnex es una participación muy rentable para sus accionistas. Salió a bolsa hace cinco años a 14 euros y, pese a varias ampliaciones de capital, cotiza cerca de los 50 euros. Si Edizione vendiera ahora, duplicaría lo invertido.

Con respecto a Abertis, ahora mismo Atlantia no puede hacer este movimiento. En la opa conjunta con ACS y Hochtief, tras la que el conglomerado italiano tiene el 50% más una acción, lo que le da la gestión, firmaron un pacto de accionistas por diez años, hasta 2028.

El acuerdo sigue vigente y, aunque en la firma muchos dieron por hecho que nunca se completaría, todas las miradas apuntaban a Florentino Pérez. Ahora podrían ser los Benetton. Aunque Carlo Bertazzo mostró su confianza en Abertis, también apuntan que el pacto es papel mojado si uno de los firmantes cambia de planes.

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