El restaurante Madrid-Barcelona permanece cerrado al público.

El restaurante Madrid-Barcelona, vendido

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El grupo La Flauta adquiere el célebre local barcelonés tras la entrada de GPF Capital en el accionariado

Barcelona, 25 de agosto de 2017 (05:55 CET)

Antaño punto de encuentro entre la sociedad madrileña y catalana, el restaurante Madrid-Barcelona cambia de manos. El local enclavado en la confluencia entre el Paseo de Gracia y la calle Aragó ha sido adquirido por el grupo de restauración La Flauta, propietarios de otros bares como La Cervesería Catalana o el Ciudad Condal.

El comedor permanece actualmente cerrado, pero fuentes de la empresa compradora confirman la operación a Economía Digital. Sin embargo, se resisten a revelar la fecha de la reapertura, que será ya después del verano. El espacio se encuentra en obras.

El local se incorporará al estilo de la Flauta, una gastronomía desenfadada por un precio medio por comensal de 20 euros. No obstante, los portavoces de la empresa tampoco quieren concretar si el nuevo restaurante mantendrá la apuesta por la cocina catalana que siempre le caracterizó.

El Grupo La Flauta mantendrá el nombre Madrid-Barcelona al restaurante

Algo que sí han garantizado es que el cartel 'Madrid-Barcelona' seguirá sobre la puerta. La compañía mantendrá la enseña que dio fama a la fonda desde su inauguración, en 1929, para la Exposición Internacional de la capital catalana. Un nombre que servía de homenaje al inicio y fin de la línea ferroviaria que terminaba justo ante sus puertas.

Entonces, el establecimiento tenía una función muy diferente: era el local de referencia para aquellos viajeros que esperaban el tren hacia Madrid desde el apeadero de la calle Aragó. Se convirtieron en habituales de la fonda las maletas de políticos y hombres de negocios que apuraban los últimos minutos en Barcelona.

Cuando en 1960 se soterró la vía, el restaurante siguió allí. Ahora, atendía a los turistas que bajaba en la parada de metro de Passeig de Gràcia. Las corbatas dejaron paso a las chanclas y el pantalón corto, y el local perdió en los últimos años el impulso que le había caracterizado. Siempre mantuvo, eso sí, la predilección por la gastronomía catalana tradicional.

A comienzos de siglo, el Madrid-Barcelon estuvo en manos del Grup Parellada

A finales del siglo pasado, el local pasó a formar parte del Grup Parellada –también propietario del Senyor Parellada y la Fonda Europa--. El dueño, Ramón Parellada, explica a Economía Digital que se trató de un negocio puntual debido al obligado cierre del restaurante Senyor Parellada por obras. “Nos funcionaba muy bien, especialmente durante los mediodías”, señala.

Sin embargo, la aventura duró pocos años y ya entrados en los 2000 traspasó el establecimiento al encargado, Juan Reina, que lo ha mantenido hasta ahora. El reto para La Flauta es devolverle el empuje perdido, pues el local había entrado en una cierta decadencia pese a encontrarse junto a una de las vías más concurridas de la ciudad.

La intervención del fondo de inversión GPF Capital

Recursos no le faltarán. A comienzos de agosto el fondo GPF Capital entró en el accionariado del grupo con el objetivo de “poner en marcha un nuevo plan de crecimiento”, con especial foco en Madrid. De momento, el grupo de restauración espera cerrar el año con una facturación de 30 millones de euros entre los cinco comedores que posee en la capital catalana.

GPF Capital ya cuenta con experiencia en el mundo de la gastronomía y el ocio. El vehículo está presente en el Grupo Pachá y Quesería Ibérica. Además, también cuenta con participaciones de los talleres Aurgi y del grupo logístico Vicarli.

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