El reto de Panrico: su viabilidad

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Oaktree tiene que rebajar más gastos para superar los números rojos

17 de enero de 2014 (13:58 CET)

Panrico ha cerrado el capítulo de la reestructuración laboral al levantar el preconcurso de acreedores. No ha sido una tarea sencilla y aún no ha pasado página a su enfrentamiento con los trabajadores, que inició en septiembre al anunciar que no podía pagar nóminas. Ahora, el nuevo reto de Oaktree es marcar el futuro de la compañía.

Para ser viable, Panrico necesita rebajar costes más allá de los sueldos de los trabajadores (la partida más destacada), aseguran fuentes conocedoras del día a día en la compañía. Su exposición bancaria es muy limitada y en los últimos meses ha conseguido varios avales públicos para sus líneas de circulante. Con la consiguiente rebaja de costes financieros. Tiene pendientes limitar facturas como la de los alquileres de sus factorías, ciertos proveedores o los gastos energéticos.

Colocar el negocio

Oaktree quiere sacar el máximo rendimiento al negocio para poder colocar la compañía. Los mismos interlocutores recuerdan el perfil del fondo de inversión, que queda lejos de buscar un plan industrial para sus participadas.

La dirección de Panrico ya inició contactos con varias compañías del sector de forma paralela a la negociación con la plantilla para buscar interesados en continuar el negocio. Hay dos compañías que han mostrado su interés en cubrir el espacio de Oaktree, Bimbo y Europastry, otros dos grandes actores del mercado español.

Las conversaciones se mantienen, insisten las fuentes consultadas. Con todo, avisan de que los cambios que puedan suceder no serán inmediatos. Especialmente si se tiene en cuenta que el expediente de regulación de empleo (ERE) que se firmó a finales del pasado año no se terminará de aplicar hasta 2016.

Si se cumple este calendario, Oaktree habrá estado al frente de Panrico casi cinco años.
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