La candidatura opositora de Cofares, encabezada por José Antonio López Arias, ha sido expulsada de las elecciones pero ha presentado recurso ante la justicia. ED

Las elecciones de la mayor cooperativa de farmacias terminan en el juzgado

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Cofares invalida definitivamente la candidatura opositora de López-Arias, que presenta recurso ante la justicia ordinaria, y deja solo al oficialista Güenechea

Xavier Alegret

La candidatura opositora de Cofares, encabezada por José Antonio López Arias, ha sido expulsada de las elecciones pero ha presentado recurso ante la justicia. ED

Barcelona, 24 de mayo de 2017 (14:11 CET)

La mayor cooperativa farmacéutica española corre el riesgo de quedarse sin elecciones. El comité de recursos de Cofares ha dictaminado finalmente que una de las candidaturas, la que encabezaba José Antonio López-Arias, es inválida y no podrá presentarse. Pero dicha candidatura, la opositora al candidato oficial, Juan Ignacio Güenechea, no reconoce la decisión, ya que no la considera neutral, y recurrirá a la justicia ordinaria para poder ir a las elecciones o pararlas.

Cofares es la cooperativa farmacéutica líder en España, con más de 10.000 socios y un volumen de negocio de 2.946 millones de euros. Pese a que la forma de escoger al presidente y la junta son las elecciones, lleva 40 años sin celebrarlas, ya que nunca en este tiempo había contado con más de un candidato.

En esta ocasión, el actual presidente, Carlos González Bosch, decidió no seguir y la junta nombró a su candidato, el vicepresidente Juan Ignacio Güenechea. Pero les salió un opositor: el exdirector general José Antonio López-Arias. Ahí empezó una batalla que se ha cobrado, de momento, una víctima.

Cofares: el candidato opositor acusa a la cúpula de la cooperativa de echarle de las elecciones

La junta electoral de Cofares declaró inválida la candidatura de López-Arias por supuestas incompatibilidades entre la presidencia de la cooperativa y sus cargos en algunas sociedades mercantiles, como Farmacias Farmazul SA y Consultoría de Farmacia, Medicina y Salud SL. López-Arias recurrió la decisión y aportó la documentación que acreditaba que, a la fecha de presentación de la candidatura, ya no ocupaba dichos cargos. No obstante, las alegaciones han caído en saco roto.

Según la candidatura opositora, su ilegalización se debe a una interpretación errónea de los estatutos de la cooperativa. Por ello, considera la decisión del comité de recursos como “arbitraria y lesiva contra los socios de Cofares, que verán cercenado su legítimo derecho a elegir el consejo rector, algo que atenta directamente contra los principios democráticos en los que se basa la cooperativa”.

Para intentar parar lo que considera un “hurto” a los socios, la candidatura de López-Arias ha anunciado que presentará un recurso ante el Juzgado de lo Mercantil de Madrid, en el que pedirá dos medidas cautelares: que López-Arias pueda presentarse mientras se dilucida si es o no válida y, si no prospera, que se suspendan las elecciones. Tienen poco tiempo, ya que están previstas para el 29 de junio.

Quien sí que podrá presentarse, y si hay elecciones sería el único, es el candidato oficial. La opción opositora impugnó la candidatura de Güenechea por las mismas incompatibilidades que se le atribuyen a López-Arias: por ostentar los cargos de administrador único de dos sociedades mercantiles. Pero la junta electoral de Cofares no ha visto en este caso incompatibilidad alguna.

 “Indefenso” ante la maquinaria de Cofares

Desde la candidatura de López-Arias tienen claro que se trata de un caso de parcialidad de los órganos de gobierno de Cofares para asegurarse el continuismo al frente de la mayor cooperativa farmacéutica española: “Está claro que no quieren que el socio elija. Los argumentos esgrimidos, como ya se ha demostrado, se caen por su propio peso, pero estamos indefensos ante la maquinaria interna de Cofares”, dijo el candidato opositor en un comunicado.

En clara referencia a Güenechea y la cúpula de la cooperativa, López-Arias añadió que “después de 40 años es difícil abandonar el sillón y volver a la realidad de la farmacia, y se aferran a los cargos impidiendo que los cooperativistas opinen si les gusta o no”. La guerra civil de las farmacias sigue, pero ya serán ya los tribunales, ajenos a estas peleas, las que decidirán.

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