Extremadura destruirá 20.000 kilos de carne mala por presión judicial. Carne mordida por ratones en una inspección en Extremadura.

Extremadura destruirá 20.000 kilos de carne en mal estado

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La Junta de Extremadura, que se negaba a pagar la destrucción de la carne, acata la decisión de la juez dos meses después

David Placer

Economía Digital

Extremadura destruirá 20.000 kilos de carne mala por presión judicial. Carne mordida por ratones en una inspección en Extremadura.

Madrid, 03 de julio de 2018 (19:01 CET)

La Junta de Extremadura ha decidido acatar la decisión de los juzgados que investigan la trama de unas 30 empresas presuntamente implicadas en la venta de carne en mal estado de conservación, caducada y putrefacta.

La juez instó a la consejería de Sanidad de la Junta de Extremadura a destruir la mercancía hallada por la Guardia Civil en una nave de Malpartida de Plasencia (Cáceres) hace dos meses, según han explicado fuentes de la investigación.

Pero la Junta de Extremadura no había acatado la orden judicial, una inacción que motivó al juzgado a advertir al gobierno extremeño dirigido por el socialista Guillermo Fernández Vara de posibles imputaciones por delitos contra la salud pública y desacato judicial, tal como publicó Economía Digital este martes.

Tras el ultimátum judicial, ahora el gobierno de Extremadura ha decidido cumplir la orden judicial. Fuentes de la consejería de Sanidad aclaran que el gobierno extremeño no había actuado para destruir la carne en mal estado porque no tenía clara de quién era la competencia para hacerlo.

La Junta de Extremadura se negaba a asumir el gasto de la destrucción de unos 20.000 kilos de carne, un trabajo que podría implicar unos 50.000 euros. El gobierno extremeño ha confirmado a este medio que ha contratado a una empresa y que la destrucción se hará esta misma semana.

30 empresas en la investigación judicial

El tribunal investiga una trama de 30 empresas que adquirían mercancía caducada o a punto de caducar para reetiquetarla, reenvarsarla y venderla como apta. La nave donde se encontró la carne pertenece a una empresa distribuidora investigada por la venta de productos cárnicos no aptos para el consumo humano en las cárceles españolas, tal como ha destapado en exclusiva Economía Digital. 

La empresa ha negado ante la Guardia Civil su implicación en la trama y asegura que se trata de un exceso de celo por parte de los servicios sanitarios. La presunta trama también está siendo investigada por los juzgados de Alcira (Valencia), donde se ha emitido una alerta sanitaria para cuatro marcas de jamón, entre las que se encuentra Oro de la Ermita, una de las marcas estrellas de Carrefour.

La cadena francesa retiró el sábado pasado todos los productos de esa marca, justo una semana después de que la Agencia de Seguridad Alimentaria, Aecosán, dependiente del ministerio de Sanidad, alertase sobre su peligro para el consumo.

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