Fotoprix se atasca en la salida del concurso

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Aunque ya ha aprobado el convenio con la banca, la cadena de fotografía sigue en concurso y paga tarde las nóminas de sus trabajadores

Una tienda de Fotoprix

Barcelona, 21 de septiembre de 2016 (01:00 CET)

Fotoprix logró a finales de junio un acuerdo con los bancos para superar dos años en concurso de acreedores, pero a pesar de ello, la que fuera la cadena de fotografía líder en España no consigue salir del bache. Según ha podido saber Economía Digital, sigue en situación concursal y su situación de tesorería es muy precaria, lo que está sufriendo la plantilla con retrasos en el pago de las nóminas. Además, su rating comercial sigue por los suelos.  

La compañía fundada por Porfírio González consiguió el pasado 29 de junio que la junta de acreedores aprobara el convenio, que establecía una quita del 50% de la deuda, lo que a priori daba portazo a dos años en concurso de acreedores. Sin embargo, la negociación de los créditos privilegiados, que se realiza al margen, se está demorando y la situación de la empresa se está resintiendo.

Retraso en las nóminas

Según han explicado dos fuentes cercanas a la compañía, la situación de Fotoprix no ha mejorado a pesar del acuerdo con la banca. De hecho, la compañía tiene dificultades para pagar a sus 200 trabajadores, que están cobrando las nóminas entre el día 15 y el día 20 de cada mes y, en ocasiones, fraccionadas.  

Las mismas fuentes explican que la viabilidad de la empresa sigue sin estar clara, a pesar de encontrarse, en teoría, a medio salir del concurso. "Tiene los mismos problemas: ya nadie revela y el negocio está en los fotolibros, donde la competencia es muy importante", apuntan dichas fuentes. El largo periodo en concurso no ha ayudado, ya que durante dos años no ha avanzado en la digitalización y ha quedado atrás.  

De hecho, formalmente Fotoprix sigue en concurso. Tras llegar a un acuerdo con los bancos, quedaba pendiente la negociación del 50% de la deuda con la Seguridad Social y Hacienda, que se considera crédito privilegiado, por lo que se negocia a parte de la junta de acreedores. Como explicó este medio, la Seguridad Social no estaba de acuerdo con la quita del 50% y quería recuperar más dinero, lo que dificultaba el acuerdo.

También está pendiente la negociación con el Fondo de Garantía Salarial (Fogasa), ya que, al estar en concurso, este organismo público dependiente del Ministerio de Trabajo se encargó de pagar la indemnización del despido de la mitad de la plantilla en 2014. Ahora, si la compañía sigue adelante, el Fogasa quiere recuperar esta deuda.

Riesgo muy alto

Como si estas dificultades no fueran suficientes, los organismos encargados de otorgar la calificación crediticia a las empresas, no le dan un respiro a Fotoprix. La agencia Informa D&B ha actualizado el rating de la compañía para incluir la información de que ya ha llegado a un acuerdo con la banca. Pero a pesar de este hecho, no ha mejorado su nota: la ha dejado en un riesgo 3, siendo 0 el máximo y 20 el mínimo. Es decir, muy alto.  

Fotoprix presentó concurso de acreedores voluntario en 2014, cuando se encontraba en pleno cambio hacia el negocio digital. Cerró 70 tiendas e hizo un expediente de regulación que afectó a cerca de 200 trabajadores. La cadena, que había llegado a tener 300 tiendas y 700 empleados, cerró 2013 –último ejercicio del que constan resultados– con unos ingresos de sólo 41 millones de euros y unas pérdidas de casi 15 millones.
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