García Prieto explica cómo desaparecieron 32.000 euros de la caja fuerte de la Feria de Abril

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El polémico empresario se niega a declarar ante el fiscal pero acusa a sus excompañeros de vivir de subvenciones y enchufes

Francisco García Prieto

03 de agosto de 2014 (22:08 CET)

Helado, estupefacto, yerto. Así ha quedado el empresario Francisco García Prieto, organizador de la Feria de Abril de Barcelona (la segunda más grande de España por detrás de la de Sevilla) durante 27 años, al descubrir que de la caja fuerte con dinero de la Feria de Abril habían desaparecido 32.000 euros.

García Prieto asegura que no tenía la clave de la caja fuerte ubicada en la sede de la Fecac, la asociación andaluza que organiza la Feria de Abril de Barcelona. Él sólo era un presidente “pantalla”, un cargo institucional y –explica-- quien dirigía realmente las operaciones del día a día era Miguel Terrino, su ex mano derecha y amigo del alma que lo llevó a la Fiscalía por supuestas irregularidades administrativas.

“Cuando yo me fui de presidente teníamos en la caja fuerte 90.000 euros y dos meses y después había 58.000 euros, corroborados por notario”, cuenta el polémico empresario. “Ahora llevaré esto a la fiscalía para que Terrino responda por ese dinero”, asegura.

Tres décadas después

García Prieto acusará a sus amigos y excompañeros de utilizar las subvenciones para sus negocios particulares.
García Prieto, que ha enfrentado múltiples denuncias por irregularidades, ha tardado 27 años en descubrir que sus compañeros, sus amigos de toda la vida que han viajado con él a gastos pagos a ferias y festivales de flamenco, eran unos corruptos. Y lo ha descubierto en unas circunstancias difíciles: justo cuando sus excompañeros lo llevaron a la Fiscalía para acusarlo por irregularidades administrativas en la gestión de la entidad organizadora de la Feria, la Fecac.

“Yo no me di cuenta porque eran hombres de mi confianza”, asegura García Prieto, acusado de aprovecharse del evento por el que llegó a recibir 260.000 euros anuales en subvenciones de las diferentes administraciones.

Sin trabajo conocido y concejal enchufado


García Prieto ha acudido la semana pasada a la Fiscalía pero se ha negado a declarar. “Todo lo que tenga que decir lo diré ante el juez porque no sé de lo que me acusan”, explicó el empresario que no ha tardado en levantar el dedo acusador contra sus excompañeros.

“Joaquín Moreno, que fue vicepresidente segundo, tiene 25 años sin trabajar. ¿De qué vive? Sólo estuvo cuatro años de concejal porque yo lo metí con los comunistas (PSUC) cuando gobernaban en el ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet. No es que lo haya enchufado sino que le dije que lo metieran para que probaran qué tal lo hacía. Pero como no servía, lo echaron a los cuatro años”, explica.

De Eduardo Mejías, que fue vicepresidente tercero, también aseguró que se benefició de subvenciones públicas para destinarlas a su negocio privado.
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