Grifols exprime la división que se llevó a Irlanda para aguantar el tipo 

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La farmacéutica gana 406 millones hasta septiembre, un 1,6% más gracias al crecimiento de su negocio de Bioscience 

Sede de Grífols en Sant Cugat del Vallès (Barcelona) / Reuters

Barcelona, 08 de noviembre de 2016 (09:43 CET)

El fabricante de hemoderivados Grifols cerró los nueve primeros meses del año con un ligero incremento del resultado neto y del volumen de negocio, en línea con las previsiones de los analistas, gracias al crecimiento de su división Bioscience, que representa el 80% de su actividad y cuyas áreas clave se llevó a Irlanda en 2015.  

La multinacional farmacéutica publicó este martes los resultados hasta septiembre, con unos ingresos de 2.951,7 millones de euros, un 2,8% más que en el mismo periodo de 2015, y un beneficio neto de 406,1 millones de euros, un 1,1% más. En cambio, el resultado bruto de explotación (ebitda) cayó un 1,6%, hasta los 842,9 millones.  

La compañía presidida por Víctor Grífols está centrada en el crecimiento de su principal división, Bioscience, que aporta ya el 79,8% de su volumen de negocio. Esta división creció un 6,5% hasta septiembre, con 2.356 millones de euros. En cambio, las áreas de Diagnostic y Hospital bajaron un 4,6% y un 2,1% respectivamente.
 
En línea con las previsiones

Los analistas preveían un aumento de los ingresos a 2.951 millones de euros en los nueve primeros meses del año, un ligero descenso del ebitda a 845 millones y un beneficio neto plano a 402 millones. Así, la farmacéutica cumplió con las previsiones, y este martes sus acciones en el IBEX han arrancado con subidas cercanas al 2%.

El margen sobre ebitda, una de las magnitudes que los inversores siguen más de cerca, se situó en el 28,6%, mientras continúa sufriendo por unos menores ingresos en concepto de royalties y mayores costes del plasma, por la apertura de nuevos centros de transfusión en Estados Unidos.
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