La cúpula de la CCC plagia el plan de rescate que diseñó Fraile

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La presidenta de la quebrada patronal catalana de comerciantes, Maria Rosa Eritja, sigue a rajatabla los recortes diseñados por el secretario general al que echó

Xavier Alegret

Miquel Àngel Fraile, ex secretari general de la Confederació de Comerç de Catalunya, y Maria Rosa Eritja, presidenta de la organización
Miquel Àngel Fraile, ex secretari general de la Confederació de Comerç de Catalunya, y Maria Rosa Eritja, presidenta de la organización

Barcelona, 16 de junio de 2016 (01:00 CET)

La cúpula de la Confederació de Comerç de Catalunya ha puesto toda la carne en el asador para salvar la patronal. Con la presidenta, Maria Rosa Eritja, con plenos poderes tras echar a Miquel Àngel Fraile y asumir la secretaría general, ha iniciado una reestructuración para salir del agujero, pero lo ha hecho usando el plan de viabilidad que dejó Fraile.  

La CCC destituyó a su secretario general el 30 de mayo, después de recibir los resultados de una auditoría que ponía en evidencia el estado real de sus cuentas, con un agujero de 2,6 millones de euros tras seis años seguidos perdiendo dinero. La patronal llevaba al menos tres meses sin pagar a sus trabajadores y despidió a la mitad.  

Estos despidos todavía los firmó Fraile, quien diseñó y empezó a aplicar un plan de viabilidad para convencer al comité ejecutivo de la patronal de que podía pilotarla en este proceso. No lo consiguió, pero su plan sigue vivo.

Despidos y cierres, a medias  

Los planes del ex secretario general pasaban por despedir a media plantilla, algo que ya empezó y que se ha culminado, sin él, esta misma semana, y cerrar las delegaciones. Con  el despido de los delegados, la CCC dejará de estar presente en Girona, Tarragona y la comarca de la Anoia, aunque está por ver en Lleida y las Terres de l'Ebre.  

Estos cierres todavía están en proceso, aunque fuentes cercanas a la organización han explicado a Economía Digital que, por ahora, se salvan dos delegaciones: la de Lleida, de donde es presidenta Maria Rosa Eritja, presidenta de la CCC, y delegada su mano derecha, Maria Rosa Armengol, y la de las Terres de l'Ebre, cuyo presidente, Pascual Chacón, es vicepresidente de la Confederació.  

Renegociar el alquiler con Foment  

El plan de Fraile también pasaba por renegociar el alquiler con Foment del Treball. La CCC tiene su sede en una planta del edificio de la gran patronal catalana en la Via Laietana de Barcelona, donde paga casi 6.000 euros al mes. Con los recortes, la Confederació necesitará menos espacio, pero además quiere estar dos años sin pagar.

La presidenta de los comerciantes está en conversaciones con Foment para ver cómo la patronal de patronales puede ayudar a la CCC, y han hablado también del alquiler. La organización que preside Joaquim Gay de Montellà ha mostrado su disposición a remar para la salvación de la Confederació, pero les ha exigido que abandone las malas prácticas.

Los recortes tienen otro capítulo: el de los gastos financieros. Fraile quería renegociar la deuda con la banca acreedora, con una refinanciación y una carencia de dos años. Por lo que ha podido saber este medio, Eritja y su equipo ya se han reunido con algunos de los bancos para conseguir liquidez.

Bajar sueldos

Además de estas medidas, el plan de viabilidad pasa por recortar gastos en todos los capítulos posibles, reduciéndolos a las subvenciones recibidas. También en sueldos, con un recorte del 10% a los 11 trabajadores que quedan en la organización.  

Pero ahora, lo más urgente es ponerse al día con las nóminas, ya que todavía les deben entre tres y cuatro meses. De hecho, algunos de los trabajadores despedidos han denunciado a la CCC por los sueldos que les deben.
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