La dirección del Liceu pacta la paz social en el teatro de ópera de Barcelona

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La plantilla da luz verde a un plan estratégico que garantiza que no habrá ninguna regulación hasta 2017 a cambio de aplazar las pagas extraordinarias

Redacción

Joaquim Molins (izquierda) y Roger Guasch (derecha) con el patronato de la fundación del Liceu | EFE
Joaquim Molins (izquierda) y Roger Guasch (derecha) con el patronato de la fundación del Liceu | EFE

14 de julio de 2014 (13:33 CET)

El director del Liceu, Roger Guasch, ha conseguido finalmente la paz social con la plantilla del teatro de ópera de Barcelona. La asamblea de trabajadores ha aprobado por amplia mayoría (79,2%) el pacto al que llegaron el comité de empresa y la cúpula de la institución musical para garantizar la viabilidad del teatro mientras dure el actual convenio colectivo, vigente hasta 2017.

La Generalitat de Catalunya ha intervenido como mediadora durante la negociación. El plan de viabilidad garantiza a los trabajadores que no se instará ninguna medida extintiva, suspensiva o modificativas de carácter colectivo en los próximos tres años. Es decir, que no repetirán los expedientes de regulación de empleo temporales de las últimas temporadas. En contrapartida, los empleados se quedan sin paga extra. La cobrarán de forma progresiva a partir de 2017.

Plan social y fiscalización

Para ajustar los gastos laborales estructurales, se inicia un plan social. Guasch potenciará tanto las excedencias voluntarias incentivadas (reserva el empleo hasta un máximo de cinco años) como las reducciones de la jornada laboral en un máximo del 50% para todo aquel trabajador de la institución que esté interesado.

De forma paralela al proceso, se ha creado una comisión integrada por miembros de la dirección, representantes laborales y asesores externos para fiscalizar el correcto cumplimiento del pacto. Su objetivo principal es revisar los objetivos.

Acuerdo con la banca acreedora

El Gran Teatro del Liceu está inmerso en una profunda revisión interna para garantizar la calidad y el prestigio cultural que tiene en estos momentos con la delicada situación económica de sus finanzas.

Firmar la paz social con la plantilla implica que Guasch ha dado un gran paso adelante. Ahora, centrará sus esfuerzos en levantar un pacto con la banca acreedora para conseguir condiciones más favorables por los préstamos vigentes. El más urgente es un crédito sindicado de 15,7 millones de euros que se debe renegociar como muy tarde en noviembre. Participan en él CaixaBank, Banco Santander, BBVA, Banc Sabadell y el Institut Català de Finances (ICF).
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