La dirección y el comité de empresa de Ficosa en Mollet desencallan las negociaciones del cierre

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Tras dos días de huelga, la fábrica de retrovisores vuelve a funcionar pero sin permitir entregas. El comité de empresa se enroca en un despido de 45 días por año trabajado o conservar el empleo en Catalunya

30 de marzo de 2011 (20:34 CET)

Las negociaciones para pactar el traslado de la factoría de retrovisores de Ficosa en Mollet del Vallès a Soria (Castilla y León) se iniciarán de nuevo este jueves. Tras dos días de huelga en las instalaciones catalanas la dirección de la multinacional y el comité de empresa se sentarán de nuevo para hablar básicamente de la contraprestación que recibirán los trabajadores que no se acojan a la medida. La reunión también comportará que se empiece de nuevo la actividad productiva en la planta pero sin hacer entregas, tal como explican desde los sindicatos.

El lunes se levantaron de la mesa y empezaron la huelga “porque la empresa estaba ofendida con las protestas del fin de semana”, afirma a Economía Digital la presidenta del comité, Lidia Roca. Asimismo, ha dejado claro que se enrocarán en su demanda de continuar la producción en Catalunya o ofrecer una compensación de 45 días por año trabajado para quien rehúse el traslado a Castilla y León. “Irnos a Soria es una expatriación. Te cambia la vida y casi todos estamos ligados aquí”.

En este sentido, de los 100 trabajadores que hay en la sección de retrovisores de la planta de Mollet como mucho 15 personas aceptarían el traslado. Para ellos Ficosa ofrece otro empleo en la fábrica castellana para un miembro de la familia (pareja o hijos), 500 euros por persona que esté en nómina en Mollet, pagar los costes del traslado y 2.000 euros de indemnización. Además, si no se adaptan en el nuevo centro de trabajo pueden irse al cabo de un año cobrando el 85% de la contrapartida que se pacte con el comité. “Son condiciones muy buenas, pero las pueden dar por la baja aceptación de la medida”, afirma Roca.

Desde la dirección de Ficosa rehúsan de frente continuar la producción en Catalunya. Fuentes cercanas a la familia Pujol han recordado que la concentración de su actividad en Viladecavalls afecta al departamento de innovación y llevar allí la producción de retrovisores no tiene sentido desde el punto de vista económico. Sobre todo si se tiene en cuenta que la fábrica de Soria es rentable y en Mollet “hace mucho tiempo” que están en números rojos. En cuanto a las condiciones de salida, mantienen su oferta de 35 días por año trabajado con un máximo de 24 mensualidades.
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