Las cifras que Amazon leyó antes que nadie

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Las compras online de alimentos se dispararon en los primeros meses de 2016 tras años de estancamiento. Justo antes de que el gigante estadounidense estrenase su supermercado en España

Almacén de Amazon en el mercado de La Paz en Madrid.

Barcelona, 06 de enero de 2017 (06:00 CET)

En marzo pasado el gurú de la distribución en España pronunció una frase lapidaria. "En Mercadona perdemos entre 30 y 40 millones de euros al año con el comercio electrónico". Aquel día, durante la presentación de resultados de la compañía, Juan Roig fijó todavía más en el subconsciente del sector una idea muy extendida: a las familias españolas no les gusta llenar la nevera a través de internet.

Diez meses después parece que el panorama ha cambiado. Un periodo en el que han ocurrido muchas cosas. La principal, la entrada en el mercado nacional de la alimentación del gran dominador mundial de la venta online. Tal y como adelantó entonces Economía Digital, el supermercado de Amazon aterrizó a finales de septiembre en España. Un movimiento que, curiosamente o no, llegó en el momento justo.

Tiendas físicas

Durante años la distribución de alimentos vía internet creció en nuestro país a un ritmo muy pobre. Mientras, las grandes cadenas de súper e hipermercados apostaban decididamente por la presencia física: diferentes marcas se permitían el lujo de coincidir en una misma manzana. Mercadona, Dia, El Corte Inglés o Carrefour consideraban la venta online un negocio residual.

Las cifras justificaban esta estrategia. Después de un repunte en los últimos años de los 2000, los números se estancaron: entre el último trimestre de 2013 (primer periodo del que se tienen datos agrupados por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, CNMC) y el tercer trimestre de 2015 la facturación total del sector apenas se movió del entorno de los 70 millones de euros trimestrales.

Un crecimiento del 76%

A partir de ahí comienza una subida que acabó de explotar en la primavera de 2016. Entre abril y junio del pasado año, los supermercados online vendieron un 76,8% más que en el mismo periodo de 2015 (130,7 millones de euros facturados). Un crecimiento interanual que triplica el experimentado por el conjunto del comercio electrónico en España (20,3%), según las cifras reveladas esta semana por la CNMC.

Aunque siguen suponiendo un porcentaje todavía pequeño en las cuentas de los grandes grupos de distribución, estos números marcan una tendencia clara. Tras el movimiento de Amazon y después de años de titubeo, ahora sí parece que los gigantes del sector mueven ficha en una misma línea.

Mercadona toma posiciones 

El mismo día que se hacían públicos los datos arriba mencionados salía a la luz la apuesta de Mercadona por Juana Roig, hija menor del presidente de la cadena, para liderar el impulso al negocio online de la compañía. Este fichaje viene de la mano de la creación de un departamento exclusivamente centrado en este segmento de ventas, inexistente hasta el momento, y de una apuesta clara por los canales digitales de distribución.

Como el resto de cadenas que trabajan en el mercado español, la empresa valenciana sabe que el principal reto ahora es ajustar los márgenes en los procesos de preparación y entrega de los pedidos virtuales. Acostumbrados a trabajar con grandes camiones que llevan la mercancía desde los centros logísticos hasta las tiendas con sus propios plazos, los súper de toda la vida han de aprender ahora la manera más rápida y barata de hacer envíos a domicilio cuando el cliente se lo pida. En ello les va el negocio, presente y futuro.
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