Las estrechas relaciones entre los Sumarroca, Pujol y Mas

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CORRUPCIÓN POLÍTICA

Carles Sumarroca i Coixet, con su hijo Carles, y a la derecha Artur Mas y Jordi Pujol

en Barcelona, 23 de julio de 2015 (09:00 CET)

Las relaciones de Teyco y las empresas de la familia Sumarroca con CDC ni empiezan ni terminan en Torredembarra. Es sólo la punta del iceberg. Cercanos a Jordi Pujol y su familia, así como al actual presidente de la Generalitat, Artur Mas, Carles Sumarroca y sus hijos Carles y Jordi han estado siempre en la órbita convergente y han conseguido numerosos contratos públicos durante los últimos treinta años.

Carles Sumarroca i Coixet fue cofundador de CDC junto con Jordi Pujol y se convirtió en uno de los empresarios de la máxima confianza del ex presidente. Sus inmobiliarias, Teyco y Emte –que posteriormente se fusionó con Comsa, de la familia Miarnau–, fueron adjudicatarias de numerosas obras públicas en Cataluña desde 1982, situándose entre las más beneficiadas en los concursos de la Generalitat con contratos por valor de 285 millones de euros durante los años de Pujol en el Govern.

Con Artur Mas al frente de la Generalitat, la familia Sumarroca ha continuado adjudicándose obra pública. Carles Sumarroca hijo es también muy cercano a algunos de los hijos de Pujol y a Mas, y uno de los pocos empresarios importantes próximos al proceso independentista. Él y su hermano Jordi, consejero delegado de Teyco, han recibido cerca de una cincuentena de contratos por valor de 25 millones de euros entre 2012 y 2014.

Desde la Generalitat a los hospitales

El sanitario ha sido uno de los sectores en los que más se ha movido esta familia. Fue precisamente en este sector en el que Teyco se adjudicó las primeras obras importantes, con la construcción y rehabilitación de varias instalaciones del Hospital de la Vall d'Hebron y en otros centros sanitarios, y posteriormente el Hospital de Sant Pau. También participó en el sector de la educación, construyendo varios centros en los años 80.

Las constructoras de los Sumarroca también tuvieron trabajo en las obras del Palau de la Generalitat o de la instalación eléctrica del Palau Robert de Barcelona. Sin embargo, es en la última década de Pujol cuando la facturación de Teyco fue más importante, y sobre todo en los dos últimos años, con la llegada del euro que hincharía muchos precios.

Una cuarta parte de lo que facturaron las empresas de Sumarroca en la época Pujol se concentró en 2003. Aunque CiU dejó el Govern ese año, muchas de las obras se habían adjudicado antes de las elecciones, como la polémica, y todavía en construcción, línea 9 del metro de Barcelona.

Adjudicaciones a dedo

En el historial de obras públicas Teyco y Emte figuran muchos concursos pero también obras adjudicadas a dedo, como las que recibió en 2002 y 2003 de Adigsa, la antigua empresa pública gestora de la vivienda social en Cataluña, o en el Hospital de Sant Pau de Barcelona, según denunció en un informe la Sindicatura de Comptes.

Además, Teyco ha sido una de las empresas que ha incurrido en más desviaciones de presupuestos, también según la Sindicatura de Comptes. Esta ha sido una práctica habitual en algunas empresas en España: se hace la mejor oferta, tirando el precio y consiguiendo así la concesión, y luego se incurre en sobrecostes. En el caso de Teyco, dicha desviación llegó a ser del 80% en algunas obras.

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