Los recortes de Cargill se llevan por delante a su presidente en España

stop

José María Mateo dejará la compañía a final de mes tras más de 30 años en la filial española de la multinacional estadounidense

El todavía presidente de Cargill en España y Portugal, José María Mateo

Barcelona, 20 de octubre de 2016 (01:00 CET)

La multinacional estadounidense de alimentación Cargill inició hace dos años una lenta y discreta reestructuración a nivel mundial, que se trasladó a España con un goteo de despidos, intentando evitar el expediente de regulación de empleo. Estos recortes no han cesado con la recuperación y, no sólo siguen sino que, además, han terminado afectando al presidente.

José María Mateo, presidente de Cargill en España, ha sido despedido y dejará la compañía a final de mes, según han explicado a Economía Digital fuentes próximas a Mateo. Preguntada por este medio, la multinacional ha evitado responder hasta la semana que viene, "ya que hasta entonces no hay ninguna noticia".

La reestructuración de la multinacional es global y Cargill ha decidido unificar parte de su negocio en Europa. Dentro de esta unificación, la compañía ha dejado la dirección en el continente en manos de un único presidente, prescindiendo de los presidentes de los diferentes países.

Adiós a 30 años de carrera  

Aun así, Cargill podría haber reubicado a Mateo, que llevaba más de treinta años en la compañía, pero no hubo entendimiento y ambas partes pactaron la salida del hasta ahora presidente de la compañía. Con su adiós, la filial española, con más de 700 empleados y varias fábricas, se queda sin su máximo responsable.

Mateo, tarraconense de 56 años, entró en Cargill en 1986, donde fue escalando hasta llegar a la presidencia en España y Portugal. Antes de llegar ahí, ocupó cargos de responsabilidad en el grupo en México y en varios países europeos.  

Un gigante de la alimentación

Cargill se dedica a la comercialización de aceites, comida y piensos para animales, almidones, glucosas, cereales y malta, y trabaja sobre todo para la industria alimenticia. Con 150 años de historia, tiene 149.000 empleados en 70 países, y su facturación anual supera los 100.000 millones de euros.

En España, Cargill tiene fábricas en Barcelona, Tarragona, Zaragoza, Madrid y Albacete, así como dos más en Portugal, y cuenta con más de 700 trabajadores. En 2014, facturó cerca de 1.350 millones de euros en la península.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad