Los viejos intermediarios de la burbuja inmobiliaria vuelven a las andadas

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Los inversores depositan la confianza en gestores como Ismael Clemente o Javier Faus para la compra y administración de activos

De izquierda a derecha, Ismael Clemente y Javier Faus | ED

18 de junio de 2014 (20:54 CET)

Las grandes y no tan grandes operaciones inmobiliarias que desde hace un año cierran en España los inversores internacionales tienen una trastienda manejada por algunos nuevos allegados al negocio de la intermediación y gestión, y por otros, cuya larga experiencia en estas lides ha vuelto a servir para que muchos de esos inversores confien de nuevo en sus servicios.

Hace unos días quedaba registrado, en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el folleto de la última de estas grandes operaciones, la socimi Merlin Properties. Una oferta pública de venta de acciones (OPV) por un importe de 1.500 millones que pretende debutar en bolsa el próximo 30 de junio.

Con la mitad de esa cantidad, Merlin comprará Tree Inversiones Inmobiliaria, una sociedad propietaria de 880 sucursales y cinco edificios comprados a BBVA en 2009 y 2010. Está controlada por Deutsche Bank, Banca March y dos fondos, Area y Europa Capital. Los privados quedarán fuera y las entidades moverán su capital a la nueva socimi. El resto del capital captado servirá para comprar nuevos activos terciarios, sobre todo edificios de oficinas, centros comerciales u hoteles.

Castellana 42

No dejaría de ser una operación más dentro de la espiral compradora frenética en la que están embarcados los principales fondos oportunistas y la banca de inversión. Especialmente grupos estadounidenses, británicos y germanos, salvo por un pequeño detalle. Que esta socimi, al igual que otras sociedades instrumentales constituidas para canalizar las grandes inversiones (como la propia Tree Inversiones), tienen la sede en el mismo sitio, en el número 42 del paseo de la Castellana.

Son las oficinas de la gestora de activos Magic Real Estate, en la que se han urdido ya algunas de las grandes operaciones rematadas en el último año, además de las que están por llegar en los próximos meses.

Clemente, Deutsche y Blackstone

Al frente de esta sociedad, constituida en octubre de 2012, figura Ismael Clemente, un antiguo empleado del Deutsche Bank que hace valer su aquilatada experiencia en el campo de la gestión de activos. Y lo ha hecho a lo grande, vuelve a trabajar para el banco alemán --si es que alguna vez dejó de hacerlo-- y se ha asociado, de manera exclusiva, con Blackstone, el poderoso fondo de gestión riesgo estadounidense.

En 2006, como responsable de la rama inmobiliaria del Deutsche Bank en España, Ismael Clemente recomendó a sus superiores en Alemania que el mercado español ya no daba para más. De manera casi inmediata, el banco alemán vendió el hotel Arts en Barcelona y obtuvo unos beneficios de 170 millones tras el traspaso a inversores holandeses y a un fondo de Singapur. Era el fin de la andadura del gigante alemán por el ladrillo español.

Sucursales del BBVA

Tres años después, en 2009, la oferta de venta por parte del BBVA de buena parte de sus sucursales volvía a unir de nuevo a Clemente con el Deutsche Bank. El empresario se convirtió en el comprador del lote de activos, que ahora serán adquiridos por la socimi Merlin.

Curiosamente, tanto el Deutsche como el hotel Arts también fueron, en su momento, importantes en la carrera profesional de otro de estos gestores de carteras de alto nivel, como es Javier Faus, actual vicepresidente económico del Barça.

Faus y el hotel Arts

Faus estuvo ligado al hotel Arts desde el principio. Desde que los japoneses de Sogo y su partner, los estadounidenses de Travelstead, abordaron el proyecto para los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992. Lo hacía como empleado de Cuatrecasas, el despacho de abogados que el promotor estadounidense contrató como asesor.

Nueve años después, en 2001, la quiebra de Sogo hizo que Faus se convirtiera en asesor del Deutsche Bank en la subasta organizada para vender el hotel. Los alemanes pagaron 288 millones de euros y dejaron al empresario como administrador del establecimiento hotelero. Además, vendieron a Patron Capital una participación del 16%.

Participación y beneficios

Momento que fue aprovechado por Javier Faus para convertirse en socio minoritario y beneficiarse de la posterior venta, en 2007, del hotel a un fondo de pensiones holandés y a una sociedad de inversión inmobiliaria perteneciente al Estado de Singapur. Ambos pagaron 417 millones, con un beneficio de 150 millones y una plusvalía de 129 millones en poco más de cinco años.

Con las ganancias obtenidas, Faus creó el fondo Meridia Capital, el mismo que ahora se ha aliado con Patron Capital para constituir el fondo Meridia Iberian Real Estate Fund, dotado con 400 millones de euros para realizar inversiones inmobiliarias en España.
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