Malestar en la Cambra de BCN por las críticas de su vicepresidente a la Cámara de España

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PATRONALES

El presidente de Pimec, Josep González

Barcelona, 13 de diciembre de 2014 (00:00 CET)

La cúpula de la Cambra de Comerç de Barcelona está molesta por las últimas declaraciones del presidente de Pimec, Josep González. Sus críticas a la organización interna de la institución estatal han caído como un jarro de agua fría entre los empresarios, quienes le acusan de ir demasiado lejos con sus palabras. Incluso llegan a reprocharle que no conoce exactamente contra quién dirige sus dardos.

El origen de la polémica se encuentra en unas declaraciones de González en las que mostraba su preocupación por la presunta falta de presencia de las pymes en los órganos de gobierno de la Cámara de Comercio de España. El presidente de Pimec señaló que todas las empresas que han sido invitadas a unirse al pleno son grandes corporaciones como Inditex, Volkswagen o Airbus.

"La propia ley marca que la representatividad de una sociedad será más o menos importante según las aportaciones que realice", afirmó este jueves en el habitual desayuno con la prensa para hacer un repaso del ejercicio. Según González, este punto de partida es dañino para los intereses de las pymes, las compañías que él representa, y que Pimec presionará al Ejecutivo catalán para que la ley catalana no se redacte en este sentido.

Vicepresidencia de la Cámara de Barcelona

El problema es que González no es sólo el presidente de Pimec. Su cargo en la patronal le propicia una de las vicepresidencias de la Cambra de Comerç de Barcelona, al lado del número dos de la institución española, Miquel Valls. Sus críticas han sido interpretadas como un ataque a su propia casa.

Otras fuentes empresariales recuerdan que la inmensa mayoría de las empresas que forman parte de las cámaras de comercio son pymes, por lo que su representación en la institución estatal está garantizada.

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