Mercadona entra en la 'guerra' del café

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La cadena de supermercados comienza a vender una versión barata de las cápsulas Nespresso

Capsulas de café de diferentes marcas.

26 de noviembre de 2012 (21:25 CET)

De metal o de plástico, las cápsulas de café compatibles con las cafeteras Nespresso se han convertido en un modelo de negocio no sólo rentable para la marca Nestlé, sino también para sus competidores. La última en sumarse a la guerra del café ha sido Mercadona que ha comenzado a vender las monodosis de 10 cápsulas del fabricante Prosol por 2,59 euros, el precio más barato del mercado. La cantidad supone entre 40 y 70 céntimos menos que las de Nespresso o Marcilla.

Las nuevas cápsulas que comercializa Mercadona son biodegradables y este elemento diferenciador, entre otros, le ha permitido a Prosol crear una nueva patente e intentar esquivar una posible demanda de Nestlé, propietaria del registro intelectual de las cápsulas Nespresso. La multinacional suiza mantiene un proceso judicial contra la estadounidense Sara Lee, productora de las cápsulas Marcilla, que han seguido la estela del éxito del café promocionado por George Cloney.

La condición de biodegradable también ha sido incorporada recientemente por otras marcas para intentar distinguirse del producto Nespresso, el primero en concebir una marca diferenciada y que analiza con lupa las tácticas de su competencia: un total de 21 fabricantes en España.

Batalla legal


Aunque las cápsulas Prosol sólo se venden, por ahora, en una decena de supermercados Mercadona, está previsto que se comercialicen en toda la cadena a finales del primer trimestre del próximo año. La empresa ha invertido, en total, más de siete millones de euros en el producto que también se podrá vender en otras cadenas. “No tenemos un contrato de exclusividad con Mercadona”, asegura un portavoz de la compañía.

La creación de productos con funcionalidad similar con apenas pequeños detalles diferenciales de diseño o materiales ha generado una batalla judicial contra las copias ilegales. “Este tipo de comportamientos no sólo es impulsado por las llamadas marcas blancas, sino también por las propias”, asegura el presidente de Promarca, Ignacio Larracoechea.

La batalla legal de Nestlé contra su competencia se concentrará ahora no sólo en demostrar la copia del producto, sino el plagio de todo el modelo de negocio. La multinacional suiza intentará acreditar en los tribunales de Suiza, Francia y España –donde mantiene litigios en marcha-- que compañías como Marcilla han copiado de forma sistemática todo el esquema empresarial.

Cambio legal

El Ministerio de Agricultura elabora un proyecto de Ley de la Cadena Alimentaria que pretende sancionar la copia de las marcas del distribuidor de las innovaciones producidas por los fabricantes. Las primeras marcas confían que, con esta legislación, las empresas innovadoras queden más protegidas.
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