stop

El presidente de BBVA, Francisco González, confirma nuevas reducciones de sucursales en España de forma progresiva

David Placer

Economía Digital

BBVA, presidido por Francisco González, ganará más de 4.000 millones en 2017, según los analistas.

Madrid, 08 de junio de 2017 (06:55 CET)

El presidente de BBVA, Francisco González, supervisa el proceso de transformación que continuará haciendo el banco y que incluye nuevos y progresivos recortes.

González no ha guardado la tijera. Está convencido de que la entidad que preside es mastodóntica y que, con su tamaño, empleados y estructura, no es capaz de competir en los tiempos que se avecinan con entidades mucho más eficientes.

González ha dirigido un proceso de recortes de sucursales de BBVA en España y admite que ese proceso continuará de forma progresiva. En el resto del mundo, el reto es otro: no habrá reducción de oficinas pero habrá que captar más clientes para justificar su existencia.

“Una sucursal tiene unos 5.000 clientes y eso va a cambiar dentro de poco. Cada sucursal, para ser rentable y poder competir, tendrá que tener 35.000 o 45.000 clientes”, ha explicado el presidente de BBVA en MoneyConf, un encuentro internacional con expertos de banca digital que se celebró este miércoles en Madrid.

BBVA anuncia más recortes: habrá más cierres de sucursales en España

El elefante lento

La segunda mayor entidad de España afronta un complejo proceso de transformación que no parece tener fin. Y González encabeza ese proyecto. Entre los 40 mayores bancos del mundo, sus presidentes y consejeros delegados siempre tienen una preocupación común: las amenazas emergentes, los bancos digitales o fintech.

“Todos están preocupados y todos destinan recursos a plataformas tecnológicas o a start-ups pero muy pocos asumen ese reto en la principal línea de estrategia de la alta dirección. Eso es lo que hemos hecho nosotros. La transformación la dirijo yo”, explicó González.

Comparado con las empresas emergentes que roban negocio a los bancos, el BBVA es un mastodonte. Un elefante de más de 100.000 empleados, en palabras de su propio presidente.

Diez años de ensayo y error

Desde hace más de 10 años, la entidad intenta ponerse al día en la carrera tecnológica, invierte en plataformas, compra aplicaciones e inyecta recursos para crear start-ups dentro de la propia compañía. Es un dinero que no importa que se pierda.

“Evidentemente, el banco no es una empresa privada y no quiere perder dinero, pero no hacemos estas inversiones para obtener rentabilidad sino en aprender”, ha explicado el banquero. “Hemos perdido mucho dinero y hemos hecho cosas mal al enfocarnos sólo en las plataformas tecnológicas. Ahora lo hacemos fijándonos en todo. Desde 2011 estamos haciendo las cosas mucho mejor”, añadió.

BBVA habla de su transformación digital: desde el 2011 hacen las cosas mucho mejor 

González se ha explicado en inglés ante un público mayoritariamente joven, ante expertos tecnológicos y emprendedores con poca fe en que los bancos resistan a la irrupción de los emergentes. “Los bancos son las empresas más ineficientes del mundo que ocultan sus costes disparatados con el dinero ajeno”, explicó Mark Mullen, director de Atom Bank, una entidad financiera emergente, en una exposición previa.

El presidente de BBVA le ha dado la razón parcialmente. Está convencido de que el actual negocio bancario será completamente diferente en 10 años. Las transacciones digitales suponen el 24% del total en la entidad. El año pasado eran sólo del 12%. El crecimiento es exponencial.

Cualquiera puede ser su competidor. Incluso hasta los más insospechados. “Samsung no se convertirá un banco”, explicó Victor Kim, responsable de Samsung Pay en el mismo foro. “Al menos, no por ahora”.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad