El ahorro forzoso de los hogares por la Covid-19 se eleva a 60.000 millones

Las restricciones por la Covid han generado un ahorro 'forzoso' de 40.000 millones y el deterioro de expectativas otros 20.000 millones

La 'brecha' de presión fiscal se agudiza

La ‘brecha’ de presión fiscal se agudiza

El confinamiento decretado como consecuencia de la crisis de la Covid-19 y las restricciones de movilidad derivadas de la misma, así como las limitaciones de aforo, el cierre de bares y restaurantes o la imposibilidad de acudir a espectáculos y establecimientos ha generado una bolsa de ahorro que determinará la evolución del consumo en los próximos meses y años.

Este ahorro podría ser un impulso adicional a la recuperación del consumo y de la economía española cuando la vacuna permita levantar las restricciones que aún existen sobre la movilidad y las actividades sociales, en paralelo a la recepción de fondos europeos y la ejecución de los proyectos a raíz de estos recursos.

Las restricciones sanitarias y la incertidumbre asociadas a la crisis del coronavirus han llevado la tasa de ahorro a máximos
históricos. En detalle, la tasa de ahorro de los hogares españoles se situó en 2020 en el 14,8% de su renta disponible, 8,5 puntos por encima de la de 2019 y la más alta de toda la serie, iniciada en 1999, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Ahorro ‘forzoso’ de 40.000 millones

Sin embargo, dentro de este notable volumen de ahorro (BBVA Research estima 125.000 millones) se incluye el ahorro habitual, el ahorro precaudotio o del miedo que se decide guardar por existir incertidumbre sobre la marcha económica o el empleo y una parte denominada “ahorro forzoso”, aquel que no se ha podido gastar como consecuencia de los cierres y las restricciones de movilidad derivados de la Covid.

El informe ‘Situación España’ publicado por BBVA Research estima que en 2020 bolsa de ahorro de 60.000 millones de euros, de estos. Según las estimaciones obtenidas de la tasa de ahorro en España, 20.000 millones de este ahorro son consecuencia del deterioro de las expectativas laborales.

Además, el cierre de bares y restaurantes, la incapacidad de viajar o de asistir a espectáculos, habría generado una bolsa de ahorro debida a motivos no precautorios de aproximadamente 40.000 millones de euros (aproximadamente 3,5% del PIB) durante 2020.

Determinará la recuperación del consumo

Estos recursos estarían concentrados en clases medias-altas, con contratos fijos y trabajando en sectores menos afectados por la pandemia. Así, el servicio de estudios calcula que la reducción de la incertidumbre asociada con la enfermedad y las mejoras en las perspectivas económicas harían que el consumo privado pudiera aumentar un 6,1% en 2021 y un 6,8% en 2022.

De mantenerse la incipiente recuperación, y no implementar restricciones de apertura y movilidad más severas, BBVA Research señala que las estimaciones de crecimiento podrían ser mejores dado el fuerte repunte que podría producirse en el consumo privado, el aumento de la inversión en construcción y la aceleración de las exportaciones, tanto de bienes como de servicios.

Eso sí, subraya que todo está supeditado al control de la enfermedad, y, por lo tanto, a una vacunación rápida, efectiva y masiva. La disminución de la incertidumbre sobre la salud, junto con la gradual eliminación de barreras a la aglomeración de personas y apertura de negocios harán que una parte importante del llamado ahorro “forzoso” pueda materializarse en más gasto durante los próximos meses.

Durante la presentación del informe, el economista jefe del Grupo BBVA, Jorge Sicilia, explicó que si todos los ciudadanos que mantienen ese ahorro ‘forzoso’ el consumo podría aumentar dos puntos adicionales sobre las previsiones del alza del 6% y el 7% ya de por sí previsto este año y el próximo. 

Además, seguirá aumentando, aunque cada vez con menor peso, en los siguientes ejercicios, si bien admitió que todavía hay una incertidumbre “relativamente elevada”. El servicio de estudios publicará próximamente un estudio con la posible traslación de este ahorro embalsado y ‘forzoso’ al consumo y por ende a la recuperación.