Escrivá admite que subir el SMI puede afectar al empleo

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones aboga por fijar políticas de formación ya que el alza del SMI puede tener un impacto "pequeño" en el empleo en algunos sectores y regiones

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, admite que subir el SMI puede tener un impacto "limitado" en el empleo/ EFE

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, admite que subir el SMI puede tener un impacto “limitado” en el empleo/ EFE

El Gobierno está manteniendo contactos informales con los agentes sociales (patronal y sindicatos) para tratar de cerrar la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), haya o no acuerdo, para lo que resta de año, pero también ha aprobado la ley de Formación Profesional y prepara políticas de formación ante el impacto que puede tener la medida en el empleo.

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, ha admitido este miércoles que el alza del SMI a niveles “razonables y sensatos” puede tener un impacto “pequeño y relativamente moderado” en el empleo, al poder afectar en algunos sectores y geografías aunque de manera “limitada”.

En este sentido, ha señalado en declaraciones a Cope recogidas por Economía Digital que “uno no puede diseñar una política económica que beneficie a todos completamente”, sino que “siempre hay que elegir”, pero, en todo caso, el efecto agregado de redistribución de renta “claramente sobrepasa los costes pequeños que pueda tener sobre el empleo”, siempre y cuando los niveles de salarios mínimos son “razonables”.

Apuesta por la formación y pide empatía a CEOE

Además, ha hecho hincapié en el consenso de los economistas de la necesidad de tener salarios mínimos para evitar que haya una “enorme dispersión” salarial por el efecto de redistribución de renta que conlleva el SMI. Ante los efectos “limitados” del SMI sobre el empleo, Escrivá ha instado a fijar políticas paralelas que amortigüen ese impacto mediante la formación.

A este respecto se ha referido a la Ley de Formación Profesional aprobada el martes por el Consejo de Ministros, en un contexto en el que en España se destinan 17 horas a la formación dentro de las empresas, frente a las 70 horas de Alemania. Con la nueva ley la FP general tendrá un periodo de prácticas de entre el 25% y el 3% y la FP intensiva de entre un 35% a un 50%, además habrá mochilas formativas y se pondrán en marcha 200.000 plazas de FP en cuatro años. (120.000 en el curso 2020/2021, otras 60.000 en 2021/2022 y el resto en 2023).

La medida de subida del SMI se ha topado con el rechazo frontal de CEOE a subir el SMI precisamente por el efecto que puede tener en la recuperación y en la creación de empleo, pero Escrivá ha pedido “sensibilidad y empatía” a los empresarios tras el “esfuerzo” realizado por el Gobierno con los ERTE y las ayudas directas a las empresas.

En esa línea se ha pronunciado también la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, quien ha dicho que no sería “lógico” que la patronal se oponga a subir el SMI y pretenda pedir más exoneraciones y bonificaciones a la Seguridad Social con los ERTE y las prestaciones. Ambos han indicado que se seguirá subiendo el SMI paulatinamente cuando el mercado laboral lo permita hasta alcanzar el 60% del salario medio al final de la legislatura.

Por su parte, los sindicatos ven “insuficiente” la subida de entre 12 y 19 euros que prepara el Gobierno y piden que se eleve entre 25 y 30 euros para compensar la caída. El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha advertido de que no habrá acuerdo sobre la subida si no se garantizan 1.000 euros en 2022.

Respecto al impacto de la medida en el empleo cabe recordar que el informe del Banco de España publicado el 8 de junio por el Banco de España sobre el impacto de la subida del SMI en 2019 levantó una polvareda de reacciones, especialmente críticas desde Unidas Podemos.

El organismo supervisor estimaba en su informe que la subida del 22% del SMI de 2019, hasta 950 euros, redujo entre 6 y 11 puntos porcentuales el empleo entre los beneficiarios del SMI, lo que podría haber supuesto la pérdida de entre 80.000 y 180.000 empleos, aunque hablaba también de que afectó (en positivo) al 10% de trabajadores, en torno a 1,6 millones de beneficiados y contribuyó en términos de “equidad”. 

La prórroga de los ERTE, la próxima semana

El ministro también ha adelantado que el Ejecutivo iniciará la próxima semana la negociación con los agentes sociales para prolongar los ERTE, cuya última prórroga vence el 30 de septiembre, para los “pocos” sectores en los que sea necesario, con unos 260.000 trabajadores bajo este mecanismo.

Tras las cifras de disminución de paro de agosto, con 82.583 parados menos, Escrivá ha asegurado que el arranque del mes de septiembre muestra un mercado laboral “muy fuerte y muy dinámico”, aunque ha admitido que hay una “enorme rotación de contratos temporales”.