La recuperación del mercado laboral será lenta e impactará en los salarios

El Índice de Dinamismo Laboral que elabora el IESE muestra una fuerte caída durante el estado de alarma y una moderada recuperación en septiembre

El impacto del coronavirus puede cuantificarse en España de diversas formas, desde la evolución del PIB entrando y saliendo de recesión técnica en los últimos tres trimestres al volumen de ayudas puestas en marcha por las autoridades estatales y comunitarias, pasando por los datos que arroja el mercado laboral.

Así, es posible medir los efectos de la pandemia en el empleo a partir de la evolución de las empresas acogidas a Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), del incremento de la tasa de paro desde marzo o de la caída de la ocupación y del coste laboral y salarial, además del Índice de Dinamismo Laboral (IDL) que elaboran cada año Meta 4 e IESE Business School.

Este índice mide los movimientos en el mercado laboral que no implican creación ni destrucción de puestos de trabajo a través de preguntas a 77.400 trabajadores de 255 empresas. De este modo, este indicador permite completa la radiografía sobre la situación del empleo junto al resto de datos macroeconómicos, que se centran en entradas y salidas del mercado de trabajo.

Reactivación laboral moderada tras el verano

En los resultados de su último informe se revela que “un claro frenazo en el dinamismo laboral durante los meses de abril a junio de 2020 coincidiendo con la declaración del estado de alarma, experimentando un posterior aumento” a partir de septiembre, aunque sin alcanzar los niveles previos a la pandemia.

Una de las responsables de elaborar el IDL, la profesora de Dirección de Personas y Dirección Estratégica y titular de la Cátedra de Empresa Familiar del IESE Marta Elvira, asegura a Business Insider España que “muestra una tendencia decreciente desde finales de 2019 que continúa hasta la actualidad”, aunque con varios movimientos significativos durante la pandemia.

“El IDL se distanció sustancialmente de esta tendencia durante los meses de confinamiento, y ha vuelto a la misma tras finalizar el estado de alarma”

Así, Marta Elvira, que dirige junto al profesor de la UCJC Stefano Visintín la investigación en este indicador desde su creación, explica que “el IDL se distanció sustancialmente de esta tendencia durante los meses de confinamiento, y ha vuelto a la misma tras finalizar el estado de alarma”.

De este modo, como muestra la siguiente gráfica, la profesora y catedrática de IESE Business School afirma que el repunte del índice desde el mes de mayo “refleja el regreso a la tendencia inicial tras el frenazo sufrido, y su disminución reciente continúa la misma tendencia”.

IESEIESE

El IDL muestra que el 2% de los puestos de trabajo han sido reemplazados mensualmente por un cambio de puesto o una sustitución. Elvira destaca que esta cifra “supone una bajada notable de los movimientos observados en los últimos años”, reduciendo a la mitad los movimientos en las plantillas, un fenómeno que califica de “más que de una estabilización, podríamos hablar de un enfriamiento”.

Además, el informe elaborado por Meta4 y el IESE señala que “entre el último trimestre de 2019 y los primeros NUEVA meses de 2020, se ha experimentado una etapa con un menor movimiento en el mercado de trabajo, asociada a una menor creación y destrucción de puestos de trabajo”.

La relación entre los salarios y el dinamismo laboral

En lo que respecta a la evolución de los sueldos, el informe muestra una evolución dispar según rangos. Así, los niveles salariales más bajos “se han mantenido constantes desde enero de 2019”, salvo por el aumento del salario mínimo, mientras que los más altos han aumentado hasta finales de 2019 para moderarse durante la pandemia y volver a crecer a partir de agosto.

Mientras, como muestra la siguiente gráfica, el salario mediano alcanzaba su valor más alto en el último tercio de 2019, situándose en torno a 27.000 euros, para posteriormente tocar suelo en junio y julio en 25.000 euros y elevarse a finales de verano hasta 26.000 euros, un movimiento que el informe atribuye a los cambios en los salarios más altos.

IESE
Por su parte, Marta Elvira señala que el objetivo del índice de dinamismo es “entender las políticas de empresa respecto a dirección de personas y su asignación a puestos de trabajo, teniendo en cuenta tipos de contratos, fases de crecimiento de la empresa y otros factores”, destacando que su análisis muestra “la relación entre retribución de empleados y el dinamismo interno”.

La profesora y catedrática del IESE detalla que “la mayoría de las empresas estudiadas mantienen salarios moderados y un dinamismo limitado”, aunque destaca que hay otras 2 posibilidades: “las empresas que apuestan por un fuerte dinamismo y salario por debajo de la media y las que muestran retribuciones más altas, que evidencian niveles de dinamismo interno relativamente bajos”.

Marta Elvira, profesora de Dirección de Personas y Dirección Estratégica y titular de la Cátedra de Empresa Familiar del IESE./ IESE

Elvira vincula este dato a la composición y cualificación de las plantillas de las empresas participantes en el estudio. Respecto a su capacidad de retener talento ante la escasa evolución salarial, la experta destaca que la remuneración “no es el único factor” en juego y señala a las oportunidades del mercado y las características de cada trabajador respecto a su sector y a las habilidades requeridas.

De cara a final de año, Marta Elvira afirma que “los resultados de nuestro estudio, basados en miles de empleados en varios cientos de empresas, indican una situación de moderada creación de trabajo y un movimiento reducido de personas entre puestos de trabajo”, por lo que asegura que “todo apunta que el regreso al punto de partida anterior a la crisis será lento”. 

Noticia original: Business Insider

Autor: Adrián Francisco Varela

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