Las ayudas de España: más tarde y de menor cuantía y cobertura que los grandes de la UE

Las ayudas públicas de España son de menor cuantía y cobertura y llegaron meses más tarde que en Alemania, Francia o Italia, según datos de Funcas

Maria Jesús Montero y Nadia Calviño en una rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros / EFE

Maria Jesús Montero y Nadia Calviño en una rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros / EFE

Algunos de los sectores más afectados por la crisis y la oposición llevaban meses reclamando al Gobierno de coalición nuevas ayudas públicas para paliar los efectos de la crisis y la tercera ola, y hace dos semanas el Ejecutivo aprobó el paquete de ayudas a la solvencia de 11.000 millones de euros, no exento de polémica en su reparto.

Más allá del reparto, en la oposición, algunas CCAA y algunos sectores critican la demora en su aprobación y distribución, la gestión del fondo de 7.000 millones encargado a las regiones y, sobre todo, la cuantía y cobertura, algo que un estudio realizado por la Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas) parecen corroboran.

El estudio analiza las iniciativas recientes de los gobiernos de Alemania, España, Francia e Italia en materia de ayudas directas, y deja para un documento posterior las ayudas indirectas (reestructuraciones de deuda,
inyecciones de capital, préstamos participativos y otros instrumentos financieros).

El director de Coyuntura y Análisis Internacional de Funcas, Raymond Torres, explica que las ayudas que establece el Real Decreto-ley de medidas extraordinarias de apoyo a la solvencia empresarial son similares a las que se aplican en los otros tres países en cuanto al porcentaje de pérdidas que se compensan. Además, al incorporar un mínimo (de 4.000 euros), el dispositivo español “tiende a favorecer a los pequeños negocios”.

Llegan con retraso y con cobertura reducida

Sin embargo, el análisis apunta que las ayudas directas del Gobierno español llegan varios meses más tarde que en el resto de países y que su cobertura es “relativamente reducida”, por aplicarse solo a los sectores más
perjudicados por la pandemia.

De hecho, avisa como de que el principal riesgo es la puesta en marcha, más compleja que en los otros países, lo que podría retrasar la llegada de las ayudas además de plantear desafíos de gestión y de disparidad entre las CCAA.

Mientras que en Francia e Italia, las solicitudes se realizan directamente desde el portal de la Agencia Tributaria -el ente encargado de conceder las ayudas- en Alemania y España la implementación corre a cargo
de las administraciones regionales, en el caso de España, previa convocatoria en cada CCAA.

En algunos países como Alemania y Francia las ayudas se empezaron a conceder a partir del otoño, en plena segunda ola, pero el dispositivo se reservaba para aquellas empresas que se enfrentaban a una restricción administrativa de actividad. Desde el inicio del año, sin embargo, las ayudas se han ampliado a todos los sectores.

España e Italia han seguido los pasos, pero con una importante diferencia: mientras que en Italia las ayudas se han generalizado al conjunto de la economía, al igual que ocurre en Alemania y Francia, en España se limitan a los sectores más perjudicados, como comercio, hostelería u ocio.

Por otra parte, la concesión de las ayudas depende de umbrales determinados por el porcentaje de ingresos perdidos por la crisis. En Alemania, España e Italia, solo los negocios que han reducido su facturación al menos un 30% con respecto a 2019 pueden solicitar las ayudas. En Francia los criterios son más permisivos, especialmente en los sectores más afectados por la crisis, que tienen derecho a una transferencia desde el primer euro perdido.

En cuanto al requisito de viabilidad señala que parece tener poco peso en todos los países. En el caso de España, la normativa solo excluye de las ayudas a negocios que ya incurrían en pérdidas antes de la crisis. Y en Alemania, la evaluación del grado de viabilidad corre a cargo de los Länder.

Ayudas de cuantía y coste inferior: favorecen a pequeños negocios

Con diferencias en los plazos de implementación, en los criterios de concesión y las cuantías de las ayudas, el coste estimado de las medidas refleja las características de los programas, cuyo diseño es más generoso en Alemania (50.000 millones de coste de las ayudas directas) y Francia (20.400 millones), frente a Italia (11.000 millones) y España (7.000 millones).

Según Funcas, la cuantía de las ayudas es “relativamente reducida” en España en comparación con los otros tres países, ya que solo se compensa entre el 20 y el 40% de los ingresos perdidos por las empresas de los sectores más afectados por la pandemia, frente al 20-60% en Italia y hasta el 100% en el caso de los pequeños negocios en Francia. La tasa de compensación puede llegar hasta el 90% en Alemania, aunque solo se aplica a los costes fijos.

Sin embargo, España es el único país que concede una prestación mínima de 4.000 euros para todas las empresas que cumplan los requisitos de concesión de las ayudas. Esta circunstancia podría favorecer en especial a los pequeños negocios.

En Francia, las empresas con una caída de facturación superior al 50% y que no se han visto afectadas por las restricciones de actividad ni forman parte de los sectores prioritarios, pueden recibir una prestación global de 1.500 euros. Los topes máximos son de 1,5 millones en Alemania, 200.000 euros en España y Francia y 150.000 euros en Italia.