La banca tiene un mes para adherirse a la medida estrella de Calviño con las hipotecas

Una vez se adhieran su cumplimiento será obligatorio y tendrán que empezar a aplicar las medidas el 1 de enero, calculadas para un millón de hipotecas

La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño. EFE/ Luis Millan

Recibe nuestra newsletter diaria

O síguenos en nuestro  canal de Whatsapp

Los bancos españoles tendrán como máximo un mes para adherirse al nuevo paquete de ayudas para hipotecados aprobado por el Gobierno este martes. La medida estrella de Nadia Calviño, que sale adelante entre críticas por parte de su socio de coalición, entrará en vigor el 1 de enero. Por lo que la vicepresidenta ha dado 30 días a las entidades para comunicar de manera voluntaria si quieren estar dentro y aplicar las medidas de alivio para familias vulnerables y de clase media.

Una vez se adhieran, su cumplimiento será obligatorio. Este martes, Caixabank, Santander, BBVA, Sabadell y Unicaja valoraron el plan de ayudas de manera positiva, si bien, lo han negociado de manera conjunta a través de las patronales AEB, CECA y UNACC. Pero aclararon que debían matizarse algunos términos antes de su aprobación definitiva en el BOE para poder sumarse.

Si se adhieren todas las entidades, Economía calcula que podrán beneficiarse de las ayudas hasta un millón de hogares, 700.000 familias de clase media y otras 300.000 de clase baja. Los primeros podrán ahorrarse hasta un 30% de la cuota hipotecaria si acogen a las medidas que impulsa el Gobierno y los segundos, entre un 40% y un 50%.

La cifra de un millón es preventiva, explican fuentes del Ministerio. Se ha calculado conforme a los datos de la Agencia Tributaria, que sitúan en 1,5 millones los hogares que tienen hipoteca variable y disponen de una renta inferior a tres veces el Iprem.

Dependiendo de cómo evolucionan las cuotas hipotecarias, la renta de las familias y de cuántos hogares cumplen requisitos, tras pasar el umbral de los dos códigos de buenas prácticas aprobados, se conocerá el número definitivo de personas que se han visto beneficiadas.

El punto de partida es bueno, explican, el endeudamiento de hogares es mucho más bajo que en la crisis anterior y el porcentaje de hipotecas a tipo fijo se ha dado la vuelta desde entonces, pasando ahora a tener un 25% de hipotecas variables en España y un 75% a tipo fijo, un cambio estructural alimentado por las propias entidades.

Pero el sector financiero manifestó ayer algunas dudas sobre si adherirse o no al plan de Calviño, que incluye una serie de medidas para aliviar la carga hipotecaria de aquellos que no puedan hacer frente al pago de sus cuotas por la rápida y fuerte subida del Euribor, un índice que arrancó el año en negativo y ya supera el 2,6%.

Hay tres tipos de iniciativas, unas para familias vulnerables (con rentas inferiores a los 25.200 euros), otra para hogares de clase media en riesgo de vulnerabilidad (con rentas inferiores a 29.400 euros) y también, otra general que se puede aplicar a todas las hipotecas.

Los bancos las comparten, sin embargo, este martes pedían a Calviño que aclarase en la norma definitiva algunas cuestiones como, si tendrán que incluir a los préstamos que se acogen a ella como morosos en fase 3, lo que dejaría al deudor sin opción de pedir otro préstamo y llevaría a la entidad a elevar provisiones.

Algo sobre lo que Economía tomaba nota, asegurando que la intención no es que los créditos se reclasifiquen como dudosos o morosos, por lo que se tendría en cuenta a la hora de redactar el texto definitivo. Si se realizan estos ajustes, y una vez las entidades revisen internamente el contenido de la norma, la previsión es que empiecen a ir dando el «sí, quiero».

Recibe nuestra newsletter diaria

O síguenos en nuestro  canal de Whatsapp