Un banquero iraní cuyo grupo familiar ha desatado las protestas en Irán, dueño de un hotel en Mallorca
Ali Ansari, sancionado en Reino Unido por supuestamente financiar a la Guardia Revolucionaria Islámica, sería dueño de un hotel de lujo en Mallorca.
Vista aérea de la costa de Mallorca.
El banquero iraní Ali Ansari, sancionado en Reino Unido por presunta financiación del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, es propietario, a través de una red societaria, de un complejo hotelero de lujo en Mallorca.
El magnate Ali Ansari pertenece a la familia fundadora del banco iraní Ayandeh Bank, intervenido el pasado mes de octubre acusado, de acuerdo a las informaciones publicadas consultadas por este diario, por supuestamente operar un esquema Ponzi.
El banco Ayandeh Bank era también propietario del Iran Mall, uno de los mayores centros comerciales del mundo, con cerca de dos millones de metros cuadrados, y que también ha colapsado.
La quiebra del Ayendeh Bank es uno de los factores que ha llevado a la población iraní a echarse a la calle en protestas masivas que han sido reprimidas a sangre y fuego, con más de 2.000 muertos, bajo la atenta mirada del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien amaga con intervenir en la crisis del país.
Según publica el diario Financial Times, Ali Ansari acumula propiedades de lujo en Alemania, Austria, Reino Unido y España valoradas en 400 millones de euros.
El diario británico ha identificado una compleja red societaria a través de las cuales Ansari, quien sí está sancionado en Reino Unido, pero no por la Unión Europea, posee dichos activos.
En España, el banquero iraní sería propietario del complejo Steigenberger Hotel & Resort Camp de Mar, valorado en 22 millones de euros, cinco estrellas.
El hotel, de acuerdo a la información en Registro Mercantil consultada por este diario, a través de Insight View, es propiedad de la sociedad Rimc Camp de Mar Hotel Management, constituida en el año 2015, controlada por la empresa Rimc España Hotels & Resorts, a su vez perteneciente a otra sociedad alemana.
Ali Ansari posee mansiones en Londres, dos hoteles en Alemania y participa en una estación de lujo en Austria
Las últimas cuentas que ha podido consultar este diario de la sociedad dueña del hotel son de 2019, ejercicio en el que registró una cifra de negocio de 7,7 millones de euros (8,8 millones en 2018) y algo más de medio millón de pérdidas.
Según esas mismas cuentas de 2019, en ese año la sociedad, que explota el hotel mallorquin en régimen de alquiler, se encontraba en causa de disolución.
El auditor de las cuentas del complejo hotelero, PwC, advierte que no ha podido realizar procedimientos de auditoría que permitieran comprobar la información sobre uno de los administradores exigida por la Ley de Sociedades de Capital, relativa a conflictos de interés.
PwC también advierte que en las cuentas de 2018 se contabilizó un ingreso de 270.000 euros como ‘Otros resultados’ del cual «no hemos podido obtener documentación soporte ni verificar la razonabilidad y clasificación mediante la aplicación de procedimientos alternativos».
Según la investigación del Financial Times, Ansari posee también una participación en una estación de esquí de lujo en los Alpes austríacos, dos hoteles en Alemania valorados cada uno de ellos en 80 millones.
Además es dueño del centro comercial Bero Oberhausen, en el noroeste de Alemania, valorado en cerca de 70 millones. Según el FT, Ansari controla estas propiedades a través de sociedades fantasma domiciliadas en Luxemburgo y que conducen finalmente a un holding situado en el microEstado de San Cristóbal y Nieves.
Otra de las sociedades controladas por Ansari, con sede en Isla de Man, se empleó para comprar mansiones abandonadas en Londres por 73 millones de libras. En la capital británica posee dos pisos de lujo y un apartamento adquirido por ocho millones de libras.
Este diario se ha puesto en contacto, a través del correo electrónico, con el hotel mallorquín y con el abogado en Londres de Ali Ansari, Roger Gherson, pero no se ha obtenido respuesta.