El bloqueo de Adif en Cataluña obliga a Maersk a suspender sus trenes

El gestor ferroviario ha propuesto desvíos en ancho ibérico que triplican los tiempos de viaje, pero Maersk ha asegurado que todavía no existen «alternativas operativas»

Contenedor de Maersk.

Contenedor de Maersk. Imagen: APM Terminals

El gestor de la infraestructura ferroviaria española, Adif, ha provocado un seísmo logístico que ha golpeado de lleno a las conexiones internacionales de mercancías y ha desencadenado un cruce de versiones sobre las soluciones al bloqueo.

El cierre total y de urgencia del túnel de Rubí, situado en la provincia de Barcelona, ha llevado a la multinacional Maersk a suspender temporalmente sus servicios ferroviarios desde Cataluña hacia Toulouse y Lyon (Francia). Mientras el administrador de infraestructuras ha planteado sobre el papel un plan alternativo de desvíos, la naviera ha comunicado a sus clientes la interrupción obligada de sus trayectos en ambas direcciones, poniendo sobre la mesa que todavía no existe ninguna opción operativa.

Ante esta coyuntura, la compañía danesa ha asegurado estar «trabajando activamente con sus socios para identificar rutas alternativas» y minimizar el impacto en las cadenas de suministro. Sin embargo, su comunicado ha evidenciado la falta de viabilidad inmediata del plan B de Adif, basado en desviar las mercancías en ancho ibérico por Sant Vicenç de Calders y la línea de Lleida; un recorrido que tarda tres veces más en completarse y cuenta con restricciones de carga.

En este sentido, Maersk ha advertido de que informará solo «en cuanto Adif proporcione nueva información o cuando haya alternativas operativas disponibles», confirmando que el túnel afectado se ha erigido históricamente como un «enlace fundamental» irreemplazable en la actualidad.

La interrupción de la circulación, que ha entrado en vigor este pasado 14 de marzo, se ha estimado en unas 7 semanas para poder ejecutar la fase principal de estabilización estructural. Según ha trascendido, los más de 30 sensores de monitorización continua han detectado un agravamiento en las deformaciones del túnel.

Esta evolución negativa ha hecho inviable mantener las aperturas parciales que convivían con las obras desde febrero, obligando a cortar el tráfico al 100% también para operadores logísticos como Maersk. La propia compañía, en el anuncio hecho a sus clientes este lunes, también lo ha reflejado: «El nuevo movimiento estructural ahora requiere la interrupción total del tráfico».

Efecto sobre el puerto de Barcelona

Este cuello de botella castiga severamente, además, la operativa del Puerto de Barcelona, recinto que despacha anualmente más de 220.000 contenedores y 295.000 automóviles por ferrocarril. Para el ancho internacional hacia Francia, la alternativa se ha fijado en la terminal intermodal de La Llagosta.

Pero amenaza de la misma manera a los otros principales puertos españoles, los de Valencia y Algeciras, que no tienen conexión con esta ruta, sino que llevan años buscando otras vías para trasladar sus mercancías hacia el país galo.

Puente anuncia «hitos históricos»

Este colapso en la frontera catalana choca también con el discurso oficial mantenido por el Ejecutivo central hace apenas unos días. El pasado 3 de marzo, durante el primer Congreso Nacional del Sector Portuario celebrado en Valencia, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, destacaba el impulso inversor al sistema portuario de titularidad estatal, con más de 7.000 millones de euros previstos hasta el año 2029.

Durante su intervención, el titular del ministerio remarcaba el avance del Corredor Mediterráneo, afirmando genéricamente que este esfuerzo «se traducirá en hitos históricos» en los próximos años.

Sin embargo, la desconexión temporal con Francia ha evidenciado la fragilidad de la red y ha llovido sobre mojado especialmente en Andalucía, donde la falta de infraestructuras ha sido una reivindicación constante. Mientras en la Comunidad Valenciana se ha confirmado que la conexión ferroviaria con la factoría Ford ha entrado en su fase final para operar en 2026, el tramo Antequera-Algeciras sigue sin una fecha prevista para su apertura oficial.

Como consecuencia, el puerto de Algeciras, el de mayor tráfico de España, continúa esperando la conexión en ancho internacional, vital para la exportación hacia Europa a través de operadores como TTI o Maersk.

Terminal ferroportuaria en Algeciras

A pesar de este déficit, el Gobierno ha intentado paliar las deficiencias logísticas a nivel local. El pasado 11 de marzo, el Ministerio aprobó provisionalmente el estudio informativo para construir una terminal ferroportuaria vinculada al ramal de conexión con el puerto de Algeciras por 62 millones de euros.

El proyecto incluye, en concreto, un trazado de aproximadamente 3,65 kilómetros de longitud. Y la solución seleccionada contempla una terminal ferroviaria exterior con 5 vías de apartado destinadas a operaciones de estacionamiento y maniobra de trenes. Esta actuación busca reforzar la infraestructura ferroviaria del recinto, dadas las limitaciones actuales donde la longitud de los trenes se restringe a 350 metros.

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