La nueva Caixabank cambiará el IBAN y las tarjetas de 7 millones de clientes

El nuevo banco se encargará de actualizar el número de cuenta, pero el cliente tendrá que comunicarlo a quien le ingrese la nómina

La absorción de Bankia por parte de Caixabank se ha hecho efectiva este viernes y es ahora cuando llegarán los cambios para los clientes.  

El más importante es que aquellos que procedan de Bankia – 7 millones de clientes- tendrán a futuro un nuevo IBAN o número de cuenta. También se modificarán sus tarjetas.  

Es un proceso bastante habitual, ocurrió recientemente cuando el Banco Santander compró el Banco Popular o cuando Bankia absorbió Banco Mare Nostrum (BMN). 

Lo normal es que sean los bancos protagonistas de la operación quienes asocien el antiguo IBAN a uno nuevo sin que el cliente se tenga que preocupar de nada. 

De esta manera, podrán seguir recibiendo ingresos y haciendo pagos sin problema. Esto no ocurrirá hasta que se realice la integración operativa, una fecha que aún no se ha anunciado. 

Además, debe ser el propio banco el encargado de actualizar o redireccionar el nuevo IBAN en las domiciliaciones. Sin embargo, para cuestiones como el ingreso de la nómina, es el cliente quien tiene que facilitar al pagador el nuevo número de cuenta. 

Cambios en las cuentas 

Bankia explica a sus clientes en su web, que la fusión también puede implicar cambios en las condiciones de la cuenta.  

Y es que una cuenta corriente o de ahorro es un producto que carece de un límite temporal, es decir, tiene una duración indefinida.  

Y por tanto, las condiciones pueden ser modificadas por la nueva entidad siempre que lo notifiquen con antelación. El Banco de España indica que el plazo para comunicarlo debe ser de dos meses antes de la puesta en marcha de las nuevas condiciones, como mínimo. 

Y si el cliente no está conforme con las nuevas condiciones, tiene derecho a cancelar la cuenta antes de que el cambio sea efectivo sin ser penalizado por ello.  

No ocurre lo mismo con otros productos, los de una duración definida, como un depósito. Estos mantendrán las condiciones intactas en todos sus plazos fijos.  

Eso sí, si se renueva el depósito vencido en esos plazos, ya se tendrán las nuevas condiciones resultantes de la fusión. 

Las hipotecas no cambian  

También se informa en este portal sobre las hipotecas. La nueva entidad tiene la obligación de respetar las condiciones ya pactadas. Tanto la cuota, como el tipo de interés, el plazo de amortización o las comisiones.  

Pero estas hipotecas llevan consigo otros productos asociados, como tarjetas de crédito o de débito y planes de pensiones.   

En ese caso, y solo si el contrato indica algo distinto, estos si pueden subir o bajar de precio. Es decir, las primas de estos seguros podrían varían en su importe.  

Si el cliente no está conforme con las nuevas condiciones, por ejemplo, una subida de la prima de un seguro, tiene derecho a cancelar estos servicios.   

Pero la cancelación conlleva la pérdida de las bonificaciones, por lo que se aplicaría un tipo de interés más alto, con la consiguiente subida de las cuotas de la hipoteca.  

Las dudas invaden a los clientes del nuevo banco 

Aunque Bankia y Caixabank han abierto un portal donde tratan de resolver las dudas a sus 20 millones de clientes, lo cierto es que aún hay un sinfín de cuestiones en el aire. 

Los clientes preguntan con frecuencia si por ejemplo, aquellos que actualmente están en ERTE o en situación de desempleo, tienen que avisar al SEPE – que es quien efectúa estos pagos- de la nueva cuenta.  

También, qué ocurrirá con aquellos que tienen actualmente una cuenta en Bankia y otra en Caixabank. ¿Se unificarían las dos, o seguirán de manera independiente? 

Según lo que han hecho estas entidades en ocasiones pasadas, las dos cuentas no se unificarán. De manera que la de Bankia cambiará de IBAN y la de Caixabank se mantendrán igual. 

Asimismo, algunos clientes preguntan si podrán seguir utilizando las tarjetas que tenían con Bankia. Aquí, siguiendo con lo que ha pasado en fusiones anteriores, lo habitual será que estas tarjetas se sustituyan por tarjetas de Caixabank antes de la integración operativa. 

De la misma forma, una vez que se haga la migración tecnológica, el acceso a la app móvil o a los canales digitales cambiará para los clientes de Bankia, quienes pasarán a usar la banca electrónica de Caixabank.