Endesa paga la ‘excepción ibérica’ a algunos consumidores para retener clientes

La eléctrica azul quiere poner remedio al malestar que ha generado a los clientes pagar la compensación del gas en los últimos meses

Endesa

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Han pasado siete meses desde la implantación de la ‘excepción ibérica’ en España y Portugal. Se trata del mecanismo que pone un tope al gas que entra en el mix del sistema eléctrico para conseguir rebajar posteriormente la factura. Aunque había un ‘pero’: parte del coste de este mecanismo lo financian los propios usuarios. Sin embargo, Endesa ha salido al paso y bonifica este concepto a algunos consumidores

El tope del gas es una medida temporal establecida por el Gobierno que tiene como objetivo contener el precio de la luz, estableciendo un precio máximo de referencia para el gas natural que se usa al producir electricidad. Parte de su coste, desde el 15 de junio que entró en vigor, ha sido financiado por todos los clientes del mercado regulado (PVPC), puesto que eran los primeros en beneficiarse de esta medida. 

Progresivamente lo han ido pagando los consumidores del mercado libre según han renovado sus contratos. Así estaba explicado por parte del Gobierno y contado por la prensa. Pero la fragilidad de la memoria humana jugó un mal trago a la imagen de las grandes eléctricas. En verano cientos de usuarios se quejaron airadamente en redes sociales sobre un nuevo coste en la factura. Impuesto, lo llamaban algunos. Además, los medios de comunicación se sumaron al ruido. 

Pero no era un nuevo coste, puesto que estaba anunciado; ni era un impuesto, dado que servía para compensar un mecanismo energético. Así, poco a poco se han ido sumando todos los clientes al pago de esta compensación al gas que dura hasta el 31 de mayo de 2023, a expensas de saber si tendrá algún tipo de prórroga. 

Ante este escenario, y con la intención de apoyar a sus clientes, Endesa ha decidido bonificar el coste de la ‘excepción ibérica’ a algunos clientes. Según ha podido conocer ECONOMÍA DIGITAL, la compañía ha decidido tomar esta decisión como parte de su estrategia corporativa. 

La ayuda, que los clientes de la eléctrica azul verán reflejada dentro de la factura como ‘Bonificación temporal Endesa‘, se aplica de forma automática cuando se produzcan las renovaciones de contrato y, por lo tanto, los usuarios en cuestión pasen a pagar su parte de la ‘excepción ibérica’. 

Endesa afronta este coste variable 

La acción que está llevando a cabo Endesa es importante porque todavía no hay una gran claridad sobre cuál es el ahorro real, al menos para los clientes del mercado libre. Y es que el coste del tope del gas varía cada hora de cada día y es impredecible porque, depende del precio del gas natural en los mercados, su impacto sobre el mercado eléctrico y nuestra forma de consumir. 

El importe que aparece reflejado en la factura será el resultado de multiplicar el consumo de energía por el coste del tope de gas en €/kWh. Para un cliente promedio, el coste del tope del gas ha sido de entre 2,21€ y 18,38€ para el mes de octubre, según el consumo de electricidad medio por hogar publicado por el IDAE (consumo anual de 3.487 kWh). 

Por lo que respecta a todo el coste que supone hacerse cargo de estas compensaciones, según ha podido conocer este medio, será la propia Endesa quien se hará cargo. El objetivo, por encima de todo, es descargar a algunos clientes de esta compensación que ha sobrevenido en sus facturas. Aunque el punto de mira está en no generar malestar entre sus consumidores que estos no salgan al mercado.

Se trata de una acción vital en estos momentos de zozobra comercial donde muchos clientes, y lo serán todos de aquí a finales de mayo, han visto un incremento en sus facturas sin percibir dicho ahorro que promete la ‘excepción ibérica’. Por lo tanto, la decisión de Endesa, al menos, alivia la factura de algunos de sus clientes.

Raúl Masa