El Gobierno echa un cable a Iberdrola y Endesa con la prohibición de llamadas tras perder un millón de clientes
Las comercializadoras independientes tendrán que adaptarse a contrarreloj para competir con menos recursos
El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, y el CEO de Endesa, José Bogas
El Gobierno ultima el nuevo reglamento por el que prohibirá las llamadas telefónicas para contratar energía. Una medida que, si bien nace para beneficio del consumidor, tendrá un efecto colateral negativo entre las comercializadoras más pequeñas, sin tanto músculo financiero para promocionarse, frente a las grandes energéticas como Iberdrola y Endesa.
Tras año y medio de tramitación, se espera que el próximo Consejo de Ministros apruebe el Reglamento General de Suministro y Contratación de Energía Eléctrica que establecerá la prohibición de contratar el suministro energético vía telefónica, siempre y cuando no exista una petición expresa del usuario.
El nuevo reglamento se aprobará además en un contexto marcado por una mayor competencia en el mercado, con las firmas independientes arañando cuota de mercado mes a mes y las energéticas dominantes perdiendo usuarios en un goteo constante.
Los datos de los últimos informes de resultados de Iberdrola y Endesa reflejan la pérdida de más de un millón de clientes de luz y gas entre enero y septiembre de 2025.
La compañía propiedad de la italiana Enel perdió un total de 529.000 contratos en España en los nueve primeros meses de 2025, los últimos datos disponibles, sumando los del mercado libre y el regulado.
En el caso de la comercialización de electricidad, la fuga es mayor, con 471.000 clientes que han abandonado a Endesa, mientras que en el mercado gasístico la cifra asciende a 58.000 clientes.
Sumado a los 356.000 usuarios que cambiaron de Endesa a otras comercializadoras en 2024, la energética que lidera José Bogas va camino de perder un millón de contratos en a penas dos años.
Respecto a Iberdrola, la fuga de clientes es mayor, pero también ha hecho mella en los últimos meses. La eléctrica que preside Ignacio Sánchez Galán cedió a la competencia 558.000 contratos de su cartera gestionada en España.
Iberdrola y Endesa no frenan la fuga de clientes
De los 10,309 millones de clientes de luz a cierre de 2024, pasó a 9,797 millones en septiembre de 2025. En la comercialización de gas, los contratos pasaron de 1,286 millones a 1,240 millones. Cifras que se suman a los 138.000 usuarios netos que perdió en 2024 en el mercado energético.
Por tanto, los datos muestran que los primeros nueve meses de 2025, las dos compañías con mayor cuota de mercado en España perdieron más de un millón de clientes.
Por contra, empresas como Factor Energía, Eni, Octopus Energy e incluso Audax Renovables, de José Elías, suman clientes en los últimos meses de los que hay datos disponibles.
Mención especial para Repsol que, si bien no se trata de una pequeña empresa, se considera comercializadora independiente por su menor presencia. La petrolera avanza a ritmo frenético en el mercado, habiendo consolidado ya más de 3 millones de clientes.
Las comercializadoras independientes critican la medida
Con todo ello, desde la asociación de comercializadoras independientes Acie han puesto el foco recientemente en la medida impulsada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que lidera Sara Aagesen.
En un comunicado reciente, la asociación ha criticado la entrada en vigor inmediata de la norma una vez se publique, ya que considera «materialmente imposible» que se cumpla por parte de las comercializadoras, especialmente para aquellas con menor estructura organizativa o tecnológica.
Denuncian así la situación de inseguridad jurídica y el «riesgo elevado de incumplimientos no voluntarios» desde el primer momento en que es aplique.
La realidad para las pequeñas comercializadoras es que carecen del músculo financiero de las grandes para hacer publicidad y promoción, así como de sus estructuras organizativas y legales.
Es por ello que la contratación vía telefónica es una de sus grandes bazas para competir en un mercado dominado por cinco grandes empresas, al no poder focalizar los esfuerzos en la generación de precios más competitivos.
Beneficio para los consumidores
Pese al conflicto que la medida del Gobierno crea entre comercializadoras, el texto legal supone un refuerzo de las garantías para los consumidores y también pone el foco en la prevención del fraude y las prácticas comerciales abusivas.
Según una encuesta de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) realizada en 2025, el spam telefónico ha aumentado de manera consistente en los últimos tiempos.
El 92% de los consumidores declara haber recibido al menos una llamada comercial no solicitada en el último mes y un 37% afirma haber recibido más de 10 llamadas en apenas 30 días.
Asimismo, más de la mitad de estas comunicaciones (51%) están relacionadas con servicios energéticos, por delante de las telecomunicaciones (25%).
Cabe destacar que el regulador también se ha alineado con el punto de vista de los consumidores. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha recomendado explícitamente prohibir la contratación telefónica, salvo en aquellos casos en los que la llamada sea iniciada o solicitada expresamente por el potencial cliente.
También el Defensor del Pueblo ha puesto puesto el foco en diferentes ocasiones sobre sobre el elevado volumen de quejas de la ciudadanía, sin que haya voluntad de las empresas para resolver los conflictos.