Fluidra teme un bajón de las ventas por la sequía y las restricciones al consumo de agua

El fabricante de piscinas impulsa medidas para reducir el gasto de agua en sus centros productivos y filiales

Oficinas de Fluidra. Foto: Fluidra.

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La sequía que abrasa España, otros territorios de Europa y del resto del globo ha puesto el foco en el sector de las piscinas. Su industria ya hace tiempo que se reivindica como un actor que trabaja para reducir el gasto de agua, pero aun así empiezan a avistar nubes negras en el horizonte.

Es el caso de Fluidra, uno de los mayores fabricantes de piscinas del mundo. La empresa catalana teme una posible disminución de la producción y de las ventas a corto y medio plazo, tanto por la escasez generalizada de agua como por las restricciones al consumo.

En un análisis sobre los riesgos a los que se enfrenta la política de sostenibilidad del grupo incluido en sus cuentas del año 2023, Fluidra asegura que las restricciones “totales o parciales del consumo de agua” por parte de sus instalaciones en zonas de estrés hídrico en periodos de sequía puede afectar “a la producción y al acceso del agua por parte de la plantilla”. Además, la compañía ya asume que las limitaciones al consumo final y la escasez de agua en general pueden suponer una “disminución de las ventas y pérdida de mercado”.

Zonas de «riesgo extremo»

Ante esta amenaza, Fluidra ha estudiado la localización de sus centros productivos, según la disponibilidad de agua, con el objetivo de focalizar sus medidas de ahorro. La compañía explica que opera en zonas donde existe “un riesgo extremo de estrés hídrico”, como es el caso de Australia, España, China, Emiratos Árabes Unidos, Singapur, Turquía, Hungría o Estados Unidos de América, entre otros.

Del total, 62% de su consumo de agua en 2023 se produjo en instalaciones ubicadas en estos territorios, pero asegura que solamente el 22% del consumo de agua en estas zonas se utilizó en procesos productivos, mientras que el 78% restante fue de uso sanitario. “Cabe remarcar que en dichas ubicaciones cumplimos las normativas locales acerca de las restricciones en el suministro de agua en periodos de sequía”, dice la empresa que preside Eloi Planas en sus cuentas.

Sobre las fuentes de captación, el 97% del agua consumida proviene de proveedores de agua municipales, mientras que solamente el 2% del agua consumida es reciclada o reutilizada. Fluidra consumió 129.434 metros cúbicos de agua el pasado 2023, lo que supone una reducción del 23%, respecto a los 167.361 metros cúbicos gastados en 2022.

Para facilitar esta ahorro, la compañía ha impulsado medidas de recirculación, reutilización y optimización del consumo directo, como es el caso de Inquide, una de sus filiales especializada en la fabricación de productos químicos para el tratamiento del agua y el mayor consumidor de todo el grupo. Con esa medida, el uso de agua bajó en un 15%. De cara a este 2024, espera materializar un proyecto para reutilizar el agua de refrigeración, que supondría una bajada del 10% del gasto de agua de todo el grupo respecto a los datos de 2022.

Medidas de ahorro

Otras instalaciones de Fluidra también han tomado medidas de detección y reducción de fugas, como es el caso de las plantas productivas de Cepex, en España, a la vez que han impulsado campañas de sensibilización a su personal en los centros más afectadas por la falta de agua.

Cataluña, donde Fluidra tiene su sede central, es uno de los territorios de España más afectados por la sequía. Las lluvias a lo largo del mes de marzo han permitido que los embalses alcancen el 16% de su capacidad, pero por ahora el Govern descarta salir del estado de emergencia, decretado en enero por la sebera escasez de recursos. Entre las limitaciones aprobadas por el ejecutivo catalán, destaca la prohibición del llenado de las piscinas tanto de particulares como, por ejemplo, hoteles y establecimientos turísticos.

Fluidra ganó 114 millones de euros en 2023, un 28,8% menos que en 2022, después que las ventas anuales descendieran en un 14%, hasta 2.051 millones de euros. El bajón de la facturación se atribuye a una disminución de los volúmenes, aunque por ahora la sequía no ha sido un factor decisivo. El bajón de las ventas fue causada por la comparativa con el latente boom de las piscinas detectado durante la pandemia y que todavía benefició a la Ibex en 2022.

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