Este gigante del deporte anuncia un recorte de plantilla: 1.400 empleos desaparecerán de la compañía
Estos cambios responden a la necesidad de simplificar la estructura organizativa y hacerla más eficiente
Estos cambios responden a la necesidad de simplificar la estructura organizativa y hacerla más eficiente
El gigante Nike ha anunciado un nuevo ajuste de plantilla que afectará a aproximadamente 1.400 empleados en todo el mundo, lo que equivale a cerca del 2% de su fuerza laboral global. La medida, enmarcada dentro de una estrategia de transformación operativa, pone el foco especialmente en el área tecnológica y vuelve a situar el debate sobre el empleo en el centro de la industria deportiva global.
Reestructuración para ganar agilidad
Según explicó Venkatesh Alagirisamy, vicepresidente ejecutivo y director de operaciones de la compañía, en su última comparecencia pública, estos cambios responden a la necesidad de simplificar la estructura organizativa y hacerla más eficiente. “Estos cambios buscan que la empresa sea menos compleja y más ágil”, afirmó el directivo al comunicar la decisión.
La reestructuración se concentrará principalmente en el área de Tecnología dentro de las Operaciones Globales, lo que refleja una tendencia creciente en grandes corporaciones: la automatización y la optimización de procesos como palancas clave para el crecimiento futuro. En este sentido, Nike pretende reforzar una base operativa más sólida que le permita adaptarse con mayor rapidez a los cambios del mercado.
Impacto en el empleo tecnológico
El ajuste de empleo no es un hecho aislado dentro de la compañía. Ya el pasado mes de enero, Nike había anunciado el recorte de 775 puestos de trabajo en sus centros de distribución. Esta nueva reducción refuerza la idea de que la multinacional está inmersa en una transformación profunda que afecta tanto a su estructura logística como a sus capacidades digitales.
La concentración de los despidos en el área tecnológica resulta especialmente significativa en un contexto donde, paradójicamente, muchas empresas están invirtiendo más en digitalización. Sin embargo, el movimiento de Nike apunta hacia un cambio en el tipo de talento demandado según Europa Press: menos estructuras amplias y más perfiles especializados en automatización avanzada, inteligencia de datos y sistemas integrados.

Resultados financieros bajo presión
El anuncio de los recortes de empleo coincide con un periodo de debilidad en los resultados financieros de la compañía. Entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, tercer trimestre fiscal de Nike, el beneficio neto se situó en 520 millones de dólares (445 millones de euros), lo que representa una caída del 35% respecto al mismo periodo del año anterior.
En cuanto a los ingresos, la compañía registró unas ventas de 11.279 millones de dólares (9.643 millones de euros), una cifra prácticamente estable, pero que refleja un estancamiento en un entorno global cada vez más competitivo.
Perspectivas de crecimiento inciertas
De cara al último trimestre de su ejercicio fiscal, Nike anticipa una caída de los ingresos de entre el 2% y el 4%. Aunque se espera un crecimiento moderado en Norteamérica, este será contrarrestado por descensos en mercados clave como China y en su marca Converse.
La debilidad en China, uno de los mercados más importantes para la industria deportiva, supone un desafío significativo. A ello se suma un cambio en los hábitos de consumo y una mayor competencia de marcas locales e internacionales, lo que obliga a Nike a replantear su estrategia global.
Transformación estructural del negocio
Más allá de los números, el ajuste de empleo refleja una transformación estructural más amplia. Nike busca evolucionar hacia un modelo más digital, automatizado y centrado en el consumidor, reduciendo capas organizativas y acelerando la toma de decisiones.
Este tipo de movimientos no son exclusivos de Nike. Muchas grandes multinacionales están adoptando estrategias similares en respuesta a un entorno económico incierto, marcado por la inflación, la volatilidad del consumo y los cambios tecnológicos.
El empleo en la encrucijada
El caso de Nike ilustra cómo el empleo se encuentra en una encrucijada dentro de las grandes corporaciones. Mientras algunas áreas se reducen, otras emergen con nuevas necesidades de cualificación. Esto plantea retos tanto para los trabajadores como para los sistemas educativos y de formación, que deben adaptarse a una demanda laboral en constante evolución.
En definitiva, los recortes anunciados por Nike no solo responden a una coyuntura financiera puntual, sino que forman parte de una estrategia de largo plazo orientada a redefinir su modelo de negocio. La compañía apuesta por ser más ágil, eficiente y tecnológica, aunque ello implique un impacto directo en el empleo a corto plazo.