Goteo de despidos en Masorange en plena toma de control desde Francia
El grupo ejecuta más de una docena de despidos en varias filiales a las puertas de la compra de Orange
El equipo directivo de MásOrange con Meinrad Spenger como CEO
Masorange ha ejecutado más de una docena de despidos en varias de sus sociedades en las últimas semanas, desatando el malestar entre sus empleados. Las salidas se producen en un contexto marcado por la inminente toma de control del grupo por parte la francesa Orange, tras comprar el 50% que no aún no controlaba y recibir las autorizaciones regulatorias correspondientes..
La compañía que dirige Meinrad Spenger ha ejecutado hasta 13 despidos en apenas dos semana en las filiales Xfera, R Cable, Telecable, Orange España y R y repartidos entre Madrid, Asturias, Barcelona, Valencia y Zaragoza.
Si bien se trata de una cifra pequeña para una plantilla de unos 8.000 trabajadores en España, la consecución de bajas en tan pocos días y las explicaciones que ha dado la empresa han hecho saltar las alarmas entre los sindicatos.
Fuentes de la compañía explican a este medio que se trata de una rotación habitual dentro de una gran empresa y que no tiene que ver con un proceso mayor que pueda relacionarse con la operación por la que Orange tomará plenamente el control del grupo.
Desde CCOO consideran estos despdos «injustos y arbitrarios» y señalan que «no tienen sentido, y menos aún a las puertas de la toma de control de Masorange por parte de Orange».
Una situación por la que exigen el cese de este tipo de actuaciones que «generan miedo en la plantilla» y ahondan en el «deterioro del clima laboral».
En esta línea, fuentes del sindicato explican que los despidos han afectado a personas mayores que alcanzan los 57 años y con una larga trayectoria en la empresa de más de dos décadas, pero también a personal joven de reciente contratación. Perfiles sobre todo de IT, aunque también comerciales que venden productos en el segmento empresarial.
Señalan además que, desde el cambio de jurisprudencia del Tribunal Supremo, las empresas que despiden por motivos disciplinarios, como son los que ha sufrido la plantilla, deben realizar una audiencia previa antes de su ejecución para que la persona afectada pueda alegar en el plazo de dos días.
Sin embargo, denuncian que en este proceso donde comunican la presunta comisión de faltas muy graves como bajo rendimiento voluntario, transgresión de la buena fe contractual o abuso de confianza, prohíben el acceso a la oficina, retiran el ordenador personal y bloquen el acceso a los sistemas de la empresa.
Todo ello durante el plazo para las alegaciones para, una vez finalizado, ejecutar los despidos. Por su parte, desde UGT también han mostrado su preocupación con los despidos denunciando que la dirección de la compañía «sigue demostrando una falta total de voluntad en las oportunidades de recolocación y en la búsqueda de alternativas».
Piden una prima por beneficios igual que en Francia
El pasado 24 de marzo, los sindicatos se reunieron con la compañía para reclamar explicaciones sobre los últimos despidos y la tendencia de los últimos días.
Por parte de la dirección, aunque no se han comprometido a nada, aseguraron que «en el plazo más inmediato» no tienen previstos nuevos despidos.
Más allá de los despidos, la representación sindical de los trabajadores de Masorange también exige que se les tenga en la misma consideración que a sus homólogos franceses, quienes reciben anualmente una prima de en torno a 1.000 euros derivada de los beneficios obtenidos por el grupo.
UGT ha elevado una petición a la dirección de Orange en Francia para que dicho bonus llegue a todos los trabajadores «sin exclusiones», además de coordinar con el resto de representantes de la Alianza Mundial Orange a la que pertenecen para que hacer llegar este asunto y presionar a la compañía que lidera Christel Heydemann.
Orange tomará el control de Masorange antes de mayo
Los conflictos laborales del grupo se dan en un contexto en el que todas las sociedades que lo componen estarán controladas por Francia, previsiblemente antes de mayo.
La fusión de Orange y MásMóvil entró en vigor definitivamente en marzo de 2024, después de obtener las autorizaciones regulatorias nacionales y europeas y acordar la venta de activos a terceros para no incumplir las normas de competencia de Bruselas.
La operación, valorada en unos 18.600 millones de euros, dio lugar al mayor grupo de telecomunicaciones del país por número de clientes. El acuerdo incluía la posibilidad de que Orange tomase el control de la nueva empresa entre los 24 y los 42 meses posteriores a la conclusión de la transacción.
Dos años después, la francesa Orange está a punto de hacerse con el 50% del capital que no posee, tras pactar a finales de diciembre de 2025 con Lorca, vehículo inversor formado por los fondos KKR, Cinven y Providence, la compra de su paquete accionarial por 4.250 millones de euros.
Cabe destacar que otra de las cláusulas que del acuerdo contempla que este mes de abril de 2026 se desbloquea la potencial salida a bolsa de Masorange.