Grifols impulsa inversiones para «espabilar» en el mercado de hemoderivados
Abia insta a autoridades sanitarias a fomentar la donación de plasma si no se quiere poner "a pacientes en riesgo" y para evitar "una crisis"
Sede de Grifols en Barcelona. Foto David Zorrakino / Europa Press
El CEO de Grifols, Nacho Abia, ha afirmado que la empresa apuesta por «correr y espabilar» con las inversiones ante un mercado de hemoderivados «con un potencial enorme» y en crecimiento, debido a que un 80% de pacientes que precisan de ese tipo de productos no está diagnosticado.
Asimismo, ha instado a las autoridades sanitarias a fomentar la donación de plasma si no se quiere «poner a pacientes en riesgo» y para evitar una «crisis» dada la falta de autosuficiencia.
En un encuentro organizado por Deusto Business Alumni, celebrado en Bilbao, Abia ha reflexionado sobre la «Resiliencia y sostenibilidad empresarial en un mundo desglobalizado».
El CEO de Grifols ha indicado que el objetivo de la empresa es ofrecer a sus pacientes «una mejor opción de vida» y su «única» materia prima para sus medicamentos es el plasma humano, que se obtiene de donaciones.
Nacho Abia ha apuntado que el mundo de las medicinas plasmáticas es un «sector crítico y estratégico» y, hoy en día, «el mundo se plantea si la dependencia de esa materia prima», que hay que «importar de algún otro sitio», sigue siendo válido o hay que hacer «algo más» para conseguir el abastecimiento para esas medicinas.
En este sentido, ha recordado que el 70% del plasma del mundo se genera en EEUU y ha precisado que, hace ya bastantes años, en la mayoría de los países europeos y en muchos otros países del mundo, «la donación del plasma remunerada o compensada se prohibió y no se permite compensar por una donación de plasma».
Tras apuntar que las donaciones de plasma son más largas que las de sangre y más complejas, ha añadido que Grifols no compra plasma pero compensa «por el tiempo y las molestias que genera esta donación». «Pero en los países donde no se compensa ese tiempo, lo que ocurre es que no se genera plasma», ha explicado.

Nacho Abia ha indicado que España es un país que, a través de las donaciones de sangre, sí es capaz de extraer el contenido del plasma, pero su cobertura de plasma es de aproximadamente el 30 o 35% y el otro 75% viene de fuera, la gran mayoría de EEUU.
En este sentido, ha incidido en que el impacto que tendría en los pacientes no contar con esta materia prima para medicamientos sería «bastante devastador». Nacho Abia ha apuntado que es importante que las empresas y los gobiernos y los políticos «presten atención» al problema de la autosuficiencia para evitar que esto pueda convertirse «en una crisis en un momento dado».
El responsable de Grifols espera que «algún día vuelva la época de las grandes alianzas» y se pueda «volver a hablar de pactos transatlánticos», pero, dada la actual situación, cree que es importante que cada país y que Europa tenga esa «cierta independencia o, al menos, herramientas que te permitan poder sobrevivir o negociar».
«Imaginaros lo que pasaría si EEUU un día descubren que el plasma es una palanca de negociación, pues el efecto sería bastante problemático para el resto de países del mundo», ha añadido.
Sector de hemoderivados
Nacho Abia ha explicado que el de los hemoderivados es un sector de unos 35 billones de dólares aproximadamente y son prácticamente tres «gigantes» los que operan, más alguna empresa pequeña o local.
Sobre las perspectivas para el mercado biofarmacéutico y para Grifols, ha señalado que el mercado biofarmacéutico es «muy grande y hay muchas oportunidades» y para su empresa la «mayor oportunidad» tiene que ver con que, en las enfermedades que tratan, hay un 80% de pacientes que no están diagnosticados, por lo que cree que su mercado de los hemoderivados tienen un «potencial enorme».
Por lo tanto, ha apuntado que es un mercado que «está creciendo mucho» y que «viene más limitado por la oferta que por la demanda». «El problema muchas veces que tenemos es ser capaces de suplir todos los productos que son necesarios porque el nivel de diagnóstico está subiendo mucho y el mercado global de los hemoderivados, está creciendo un 8 o 9% todos los años. Es muy difícil mantener el crecimiento de la obtención de plasma a esos niveles también», ha precisado.
Por ello, ha augurado «un gran futuro», desde el punto de vista de que cada vez más pacientes «entrarán en tratamiento y el mercado va a seguir creciendo». «Y nosotros lo que tenemos que hacer es correr y espabilar y nuestras inversiones ponerlas por delante para conseguir poder producir todas esas medicinas», ha remarcado.

Por otra parte, ha apuntado que uno de los motivos por el que no se permite que empresas privadas abran centros de donaciones en España, o en muchos sitios europeos, es el concepto de «no comerciar con un biológico, que en otras áreas sí se hace».
No obstante, ha indicado que las autoridades sanitarias tienen que entender que «si no compensas por ese esfuerzo y ese tiempo, no vas a obtener las cantidades que se necesitan».
«Si no se quiere que la empresa privada se ocupe de esas cosas, que lo hagan las autoridades sanitarias, pero que lo hagan, porque, si no se hace nada pueden llegar situaciones en las que pueden poner a los pacientes en riesgo», ha advertido.
Según ha señalado, es un debate conocido en Bruselas y el año pasado se puso en marcha el reglamento del SoHO, que «abre la puerta a que todos los países que quieran compensar por esas donaciones plasmáticas lo puedan hacer bajo el paraguas de la Unión Europea y con unos estándares de calidad». «Entonces ya hay una regulación que te permite hacer eso», ha indicado.
En el caso de Grifols y, cuestionado por la «clave de éxito» de la empresa para adaptarse a mercados regulatorios tan diversos, ha manifestado que la compañía se ha guiado por el «interés de mejora» y ha ido «por delante de la regulación», incluso proponiendo mejoras regulatorias o en el proceso de calidad».
Sobre su experiencia como empresa cotizada, Abia ha manifestado que, aunque es relevante el precio de la acción, hay que intentar «no obsesionarse con la capitalización» de cada momento porque hay muchos factores que influyen en el precio y no están «bajo tu control».

No obstante, ha asegurado que, si al final se hace bien, «los resultados van saliendo y continúas generando valor», eso se acaba reflejando en el precio de la acción, pero no es inmediato y muchas veces afectan «cosas que pasan en el mundo y no van contigo».
Progenika y Kiro Robotics
Por otra parte, preguntado por las empresas vascas Progenika y Kiro Robotics, integradas en Grifols, ha señalado que la empresa se ha expandido a nivel global a base de «mucha actividad de M&A, en algunos casos buscando expansión geográfica y otros innovación».
En el caso de las dos compañías vascas, ha subrayado que están «muy orgullos» porque están en la «punta de lanza» de todo lo que está haciendo Grifols. En relación a Progenika, en el ámbito del diagnóstico, es una de las empresas que más les ayuda a innovar «en cosas altamente científicas y complicadas». «Nuestro Progenika es nuestro Silicon Valley del diagnóstico», ha agregado Abia, que ha destacado que Kiro Robotics es «un robot oncológico».
Según ha apuntado, ambas empresas «complementan perfectamente» su capacidad científica y de ingeniería». «Y tenemos una vocación de dejarlas trabajar, están en el País Vasco, lo hacen muy bien e innovan muy bien porque tienen un espíritu emprendedor que no han perdido a pesar de formar parte de una gran empresa internacional. Muchas veces, en general, en M&A, tiendes a comerte a las empresas a las que compras y matas su razón de ser», ha señalado.
Abia ha indicado que, en este caso, no es así, y «continúan innovando». «Es mucho mejor si se quedan en el Estado español de alguna manera y forman parte de una corporación más grande de aquí, que no que te las compre algún Johnson & Johnson», ha concluido.