Ikea sacude China: cierra siete tiendas y sorprende con su nueva estrategia
La compañía cerrará siete establecimientos en 2026 y concentrará su crecimiento en Pekín y Shenzhen con nuevas tiendas de pequeño formato
La compañía cerrará siete establecimientos en 2026 y concentrará su crecimiento en Pekín y Shenzhen con nuevas tiendas de pequeño formato
Ikea ha anunciado un importante giro estratégico en su presencia en China. La compañía cesará la actividad de siete de sus establecimientos en distintas ciudades del país asiático a partir del próximo 2 de febrero de 2026, al tiempo que redirigirá su crecimiento hacia los mercados considerados clave, como Pekín y Shenzhen, donde prevé abrir más de una decena de tiendas de pequeño formato durante los próximos dos años.
La decisión forma parte de un proceso de transformación más amplio que la multinacional lleva tiempo desarrollando en el mercado chino, uno de los más relevantes para la firma a nivel global. Según ha comunicado la propia empresa, el objetivo es sentar las bases de un crecimiento más sostenible, flexible y adaptado a los nuevos hábitos de consumo.
Siete cierres a partir de febrero de 2026
Tras una revisión y evaluación exhaustiva de su red comercial, Ikea cerrará siete tiendas físicas repartidas por diferentes regiones del país. En concreto, tal y como adelantaba Europa Press, dejarán de operar los establecimientos de IKEA Shanghái Baoshan, IKEA Guangzhou Panyu, IKEA Tianjin Zhongbei, IKEA Nantong, IKEA Xuzhou, IKEA Ningbo e IKEA Harbin.
Estos cierres se harán efectivos a partir del 2 de febrero de 2026 y responden, según Europa Press, a la necesidad de optimizar recursos y adaptar el modelo de negocio a un entorno cada vez más competitivo y digitalizado. Pese a ello, Ikea ha subrayado que la decisión no supone una retirada del mercado chino, sino un reajuste estratégico.
Un mercado clave
Ikea abrió su primera tienda en China en 1998 y, desde entonces, el país se ha convertido en uno de los pilares de su expansión internacional. Actualmente, la multinacional estima que llega a más de 1.000 millones de clientes locales, una cifra que refleja la magnitud de su implantación y el peso del mercado chino en su negocio global.
Tras los cierres anunciados, la cadena sueca pasará a operar un total de 34 establecimientos físicos en China. Según Europa Press, a esta red se suman tres canales digitales propios y dos tiendas insignia de comercio electrónico, que refuerzan su estrategia omnicanal y permiten mantener el contacto con los consumidores más allá de las tiendas tradicionales.

De la expansión masiva a la penetración focalizada
Uno de los cambios más relevantes en la nueva hoja de ruta de Ikea en China es el abandono de la expansión a gran escala para dar paso, según los compañeros de Europa Press, a una penetración de mercado enfocada. La compañía concentrará sus esfuerzos en mercados considerados estratégicos, como Pekín y Shenzhen, dos grandes núcleos urbanos con alto poder adquisitivo y una fuerte demanda de soluciones de mobiliario y decoración adaptadas a espacios urbanos.
En este contexto, Ikea abrirá más de diez tiendas de pequeño formato en los próximos dos años. Entre las aperturas ya confirmadas figuran la tienda IKEA Dongguan, prevista para febrero de 2026, y la tienda IKEA Beijing Tongzhou, que abrirá sus puertas en abril del mismo año.
Apuesta por el canal digital y la innovación local
Además de reforzar su presencia física en ubicaciones clave, Ikea, según Europa Press, ha destacado su intención de seguir invirtiendo en el canal online y en la mejora de las tiendas existentes. La multinacional considera fundamental ofrecer una experiencia de cliente integrada, que combine el entorno digital con el físico de forma fluida y eficiente.
En paralelo, la empresa aprovechará el avanzado ecosistema de innovación de China para colaborar con socios locales líderes en ámbitos como la digitalización, la automatización y la economía circular. Estas alianzas permitirán optimizar procesos internos, reducir costes operativos y ganar velocidad y flexibilidad en la toma de decisiones.
Un paso hacia un crecimiento más resiliente
Desde la compañía, según recogía Europa Press, han definido esta reestructuración como “un paso importante en la profunda transformación de Ikea en China”. El grupo sueco busca adaptarse a los cambios del mercado, a la evolución del consumo y a un entorno económico más exigente, sin renunciar a su ambición de crecimiento a largo plazo en el país.
Con esta nueva estrategia, Ikea pretende consolidar su posición en China apostando por modelos más ágiles, cercanos al consumidor urbano y apoyados en la innovación, en un momento en el que las grandes multinacionales del retail revisan sus estructuras para ganar eficiencia y competitividad.