Los trabajadores de El Corte Inglés cobrarán comisión por la venta online

Los empleados de la compañía que preparen el pedido recibirán un incentivo, del mismo modo que sucede con las ventas presenciales

Una imagen de El Corte Inglés de plaza Cataluña, en Barcelona. EFE/ Marta Pérez

Una imagen de El Corte Inglés de plaza Cataluña, en Barcelona. EFE/ Marta Pérez

Los códigos del antiguo comercio sobreviven en El Corte Inglés a pesar de los cambios en la demanda. A pesar de que la actividad se desplace progresivamente hacia el negocio online, la plantilla de los grandes almacenes no perderá uno de los derechos históricos que poseía: los incentivos por venta. Ahora, el trabajador que prepare el pedido realizado por internet también se embolsará una comisión por su participación en la operación.

Desde el pasado 9 de noviembre, la compañía que preside Marta Álvarez paga un porcentaje de las ventas online a los trabajadores que preparan los paquetes para el envío, explica el sindicato Fasga. A final de mes, la retribución variable se incorporará a la nómina como un capítulo más.

Tradicionalmente, las comisiones fueron una parte importante del sueldo de la plantilla de los grandes almacenes. Las percibían por cada venta que asesoraban en su puesto de trabajo. Con la movilidad interna impulsada por la pandemia, muchos de los empleados vieron como perdían el extra al estar destinados al negocio online.

El camino de las tiendas a los almacenes estuvo concurrido desde el estallido de la Covid-19, el pasado mes de marzo. Desde entonces, la empresa destinó a personal que hasta el momento desempeñaba sus funciones en los establecimientos físicos a atender a las ventas por internet, que su multiplicaron.

El objetivo original de El Corte Inglés era alcanzar los 1.000 millones de ingresos online. No obstante, las restricciones a la movilidad dispararon la facturación de la página web y los esfuerzos se centran ahora en alcanzar los 1.800 millones de euros en ventas.

La cifra no hará más que crecer, teóricamente, con la nueva aplicación lanzada por la compañía. En un intento de competir con modelos como el de Amazon, la organización lanzó una suerte de tarifa plana con la que los consumidores pueden tener acceso a envíos en menos de 24 horas.

El Corte Inglés sigue en ERTE

Pero mientras la empresa remunerará a sus pickers –así se denomina al personal que prepara los pedidos para la venta por internet–, mantendrá a buena parte de su plantilla dentro de un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE). Tras un primer plan de despidos temporales que estuvo vigente de marzo a junio, las nuevas limitaciones al comercio motivadas por los rebrotes obligaron a la empresa a un segundo ajuste.

Fuentes sindicales explicaban hace un mes que había alrededor de 20.000 trabajadores en ERTE repartidos entre la agencia de viajes, Cataluña, Andalucía, Asturias, Cantabria, Murcia y Castilla y León. A pesar de la insistencia de Economía Digital en las últimas semanas, El Corte Inglés no dio cifras actualizadas sobre el volumen de empleados englobados en el procedimiento.

Con el reguero de despidos temporales en marcha, los representantes de la plantilla exigieron que los afectados se reubicasen en otros departamentos para atender a la venta online y que, en caso de no ser posible encontrar un nuevo destino, se les complementase el salario hasta el 100%.

Sin embargo, la firma no está por la labor de aportar la remuneración perdida. Fuentes de los grandes almacenes explican a Economía Digital que, a diferencia del ERTE aplicado durante el primer estado de alarma, el sueldo no se complementará porque “el objetivo es preservar el empleo”.