Masorange fusiona cuatro sociedades para optimizar costes tras la toma de control de Orange
La teleco acelera su reorganización interna tras la toma de control de Orange por 4.250 millones
El CEO de MasOrange, Meinrad Spenger ,interviene en la inauguración la octava edición del 5G Fórum. Francisco J. Olmo / Europa Press
Masorange acelera la reorganización interna de su estructura societaria apenas unas semanas después de que Orange culminara la adquisición del 100% del operador en España. La compañía ha iniciado un proceso de fusión por absorción de cuatro sociedades con el objetivo de simplificar su organigrama y reducir costes administrativos del grupo surgido de la unión entre Orange España y MásMóvil, que ahora volverá a ser sólo Orange.
La dirección ya ha notificado oficialmente los sindicatos el inicio de las operaciones de fusión por absorción dentro del grupo, un movimiento que se enmarca en la reorganización corporativa diseñada tras la integración de las diferentes sociedades.
En concreto, Xtra Telecom S.A.U. será absorbida por Xfera Móviles S.A.U., mientras que Masmovil Ibercom S.A.U. desaparecerá como sociedad independiente para integrarse en Masorange Telecom Bidco. En total, la operación implica la fusión de cuatro sociedades mercantiles en dos procesos de absorción.
La empresa ha fijado el 1 de octubre de 2026 como fecha prevista para que las operaciones se hagan efectivas, una vez queden inscritas en el Registro Mercantil.
En la comunicación remitida a la representación sindical, Masorange justifica el movimiento como parte de la reorganización interna del grupo tras la integración de MásMóvil y Orange, cuyo objetivo pasa por «optimizar costes y maximizar la eficiencia operativa».
Se trata de un paso habitual en grandes procesos de consolidación empresarial, donde la simplificación de sociedades permite reducir cargas administrativas, unificar estructuras de gestión y eliminar duplicidades heredadas de las compañías fusionadas.
El grupo de telecomunicaciones liderado por Meinrad Spenger señala expresamente que las sociedades absorbentes asumirán la totalidad de los derechos y obligaciones laborales de las absorbidas, garantizando la subrogación de todos los contratos de trabajo.
Toma de control de Orange
Asimismo, asegura que se mantendrán «intactos los medios humanos y las políticas de gestión de personal vigentes», descartando que esta operación societaria implique, por sí misma, modificaciones en las condiciones laborales de los empleados afectados.
La reorganización llega en un momento especialmente relevante para el operador. A comienzos de junio, Orange completó la compra del 50% de Masorange que todavía estaba en manos del vehículo inversor Lorca —participado por KKR, Cinven y Providence— por 4.250 millones de euros, convirtiéndose en propietario único del mayor operador español por número de líneas.
Con esa operación concluyó el modelo de control compartido que había nacido con la fusión entre Orange España y MásMóvil en 2024. Desde entonces, el grupo francés dispone de plena capacidad para ejecutar su hoja de ruta industrial, integrar completamente los resultados de la filial española y acelerar la captura de sinergias previstas tras la operación.
Precisamente, la simplificación societaria constituye uno de los instrumentos habituales para materializar esas sinergias. La existencia de múltiples sociedades con estructuras administrativas independientes supone costes legales, fiscales, contables y de gobierno corporativo que las grandes compañías suelen eliminar una vez culminan los procesos de integración.
Reorganización del consejo de Masorange
En paralelo a esta reorganización jurídica, Orange también ha comenzado a rediseñar la gobernanza de Masorange. Tras la toma de control total del operador, el grupo francés ha remodelado el consejo de administración para adaptarlo a la nueva estructura accionarial, según adelantó El Mundo.
Esa reconfiguración ha supuesto la salida de los representantes de los fondos de inversión que compartían anteriormente el capital con Orange y una reducción significativa del tamaño del órgano de gobierno.
De acuerdo con la información del medio, el nuevo consejo queda integrado por seis miembros, con Laurent Martínez como presidente no ejecutivo y Meinrad Spenger al frente de la gestión como consejero delegado.
Junto a ellos se incorporan directivos de la matriz francesa como Laëtitia Orsini Sharps, Hugues Foulon y Mari-Noëlle Jégo-Laveissière, mientras que Antonio García ejerce como secretario no consejero y director jurídico.
La remodelación refleja el paso de una estructura diseñada para una empresa participada al 50% a otra completamente controlada por Orange, que concentra ahora tanto la propiedad como las decisiones estratégicas del grupo en España, pero con un control francés.