Moeve y su low cost Ballenoil lideran los ránkings de precios y márgenes con la guerra de Irán
Los gasolineros reclaman al Gobierno que mantenga las rebajas fiscales durante el verano
Foto: Moeve
Los precios de los carburantes siguen estando en el punto de mira en la recta final de las rebajas del Gobierno tras el estallido de la guerra en Irán. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha ido monitorizando los precios y los márgenes de las principales compañías, siendo Moeve la que ha mantenido la gasolina y el gasoil más caros y su low-cost Ballenoil la que mayores márgenes brutos ha cosechado.
El análisis del organismo regulador muestra que, desde el inicio del conflicto el pasado 28 de febrero, el grupo que lidera Maarten Wetselaar ha liderado de forma prácticamente ininterrumpida los precios de venta al público, según se desprende de la publicación semanal de precios.
En marzo, la compañía comercializó el litro de gasóleo A a una media de 1,824 euros el litro y la gasolina 95 a 1,687 euros; en abril elevó el precio medio del diésel hasta los 1,867 euros por litro y la gasolina se situó en 1,582 euros; en mayo volvió a encabezar los precios del gasóleo con una media de 1,761 euros por litro y únicamente perdió el liderazgo en gasolina por una diferencia mínima frente a Repsol, que registró 1,627 euros frente a los 1,626 euros de Moeve.
La tendencia se mantiene también en junio. Hasta el día 2, últimos datos analizados por la herramienta de la CNMC, la red de gasolineras de Moeve comercializaba el gasóleo a una media de 1,703 euros por litro, mientras que la gasolina a 1,606 euros.
Desde que empezara la guerra, hasta ahora, entre el 28 de febrero y el 2 de junio, Moeve ha acumulado un precio medio de 1,813 euros por litro en gasóleo y de 1,629 euros en gasolina 95, los registros más elevados entre las grandes enseñas analizadas por el supervisor.
Todo ello pese a la guerra de descuentos llevada a cabo en los últimos meses. Moeve ha reforzado su estrategia de descuentos cruzados junto a Naturgy mediante el denominado Plan Multienergy, que permite alcanzar bonificaciones de hasta 60 céntimos por litro para los clientes con mayor nivel de vinculación energética.
La energética ha competido así con los descuentos de Repsol, si bien ambos grupos ya han cesado sus campañas de descuentos extraordinarios, tal y como ha informado El Economista.
Unos descuentos multienergía que la CNMC tenía bajo vigilancia por posibles «asimetrías competitivas» en detrimento de las estaciones de servicio independientes.
Ballenoil, la low-cost de Moeve, registra los mayores márgenes
El informe de Competencia también examina la evolución del denominado margen bruto de distribución, uno de los indicadores utilizados para medir la diferencia entre el coste de aprovisionamiento y el precio final de venta.
El regulador señala expresamente que los mayores incrementos de margen observados durante el conflicto corresponden Ballenoil y a las estaciones independientes.
«Los mayores incrementos de margen bruto se registran en la red de Moeve-Ballenoil y en la red independiente», destaca en su informe sobre evolución de precios y del grado de competencia efectiva en el contexto del conflicto de Irán.
La conclusión resulta relevante porque Ballenoil ha construido históricamente su posicionamiento comercial sobre una estrategia de bajo coste. Desde la adquisición de la compañía por parte de Moeve, el grupo se ha convertido en uno de los actores con mayor capacidad para competir simultáneamente en el segmento premium y en el low-cost.
Pese a todo, Competencia evita cualquier interpretación alarmista. El organismo descarta comportamientos anómalos y considera que la evolución observada se encuentra dentro de parámetros compatibles con el funcionamiento competitivo del mercado.
La explicación reside en varios factores. Por un lado, las diferencias en los modelos de aprovisionamiento provocan que algunas redes reaccionen con mayor intensidad a las fluctuaciones internacionales del petróleo.
Por otro, el incremento de determinados costes regulatorios, especialmente los vinculados a la incorporación obligatoria de biocarburantes, también ha afectado a la estructura de costes de los operadores.
De hecho, la CNMC subraya que no existen evidencias de que las estaciones de servicio hayan absorbido las rebajas fiscales aprobadas por el Gobierno para aumentar artificialmente sus beneficios.
Los gasolineros reclaman al Gobierno mantener las rebajas fiscales
Esta conclusión adquiere especial importancia en un momento en que el sector reclama al Ejecutivo la continuidad de dichas medidas que han servido como contención de precios para el consumidor.
La Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (Ceees) ha solicitado al vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, que mantenga al menos hasta después del verano la reducción temporal del IVA sobre los carburantes y la rebaja del Impuesto Especial de Hidrocarburos.
La patronal advierte de que la retirada de estas medidas el próximo 30 de junio tendría un impacto inmediato sobre los precios. Según sus cálculos, el litro de gasolina se encarecería en torno a 29 céntimos y el del gasóleo aumentaría aproximadamente 22 céntimos.
Los empresarios defienden que la rebaja fiscal ha cumplido plenamente su objetivo. Desde su entrada en vigor, aseguran, la gasolina se ha abaratado un 15,7% y el gasóleo un 17,3%.
Además, alertan de las consecuencias económicas que tendría una subida brusca coincidiendo con el inicio de la temporada turística. El incremento afectaría directamente a las familias durante las vacaciones de verano, deterioraría la competitividad del sector turístico y elevaría los costes de transporte de autónomos y empresas, con el consiguiente riesgo inflacionista.
La patronal encuentra respaldo precisamente en las conclusiones de la CNMC. El supervisor considera que las estaciones de servicio han trasladado de forma efectiva los beneficios fiscales a los consumidores y no aprecia desviaciones generalizadas que indiquen una apropiación de las ayudas por parte de los operadores.
Mientras el Gobierno decide si prorroga o no las medidas, los datos dejan una fotografía singular del mercado español durante la crisis de Irán: Moeve ha liderado los precios más altos entre las grandes petroleras y su ecosistema comercial, incluida Ballenoil, figura entre los que más han ampliado márgenes.
Todo ello en un contexto en el que Competencia insiste en que, pese a las diferencias entre operadores, el mercado continúa funcionando dentro de parámetros considerados normales.