Moody’s cuestiona la viabilidad de la dueña de Transmediterránea

La agencia de rating duda de la capacidad de Naviera Armas para afrontar el pago de intereses de una emisión de bonos por valor de 282 millones de euros

Naviera Armas, la dueña de Transmediterránea, encendió la pasada semana todas las alarmas tras conocerse que no puede hacer frente al pago de intereses de una emisión de bonos por valor de 282 millones de euros que expira en 2023. El desplome de los ingresos por el coronavirus ha noqueado su capacidad de respuesta, y ahora la agencia Moody’s cree que el futuro de la compañía es más que inquietante.

Es por eso que la agencia con sede en Nueva York ha rebajado el rating de Bahía de las Isletas SL, la matriz de Naviera Armas, de Caa2 a Ca con perspectiva negativa, es decir, ha calificado su deuda en el conocido bono basura por la elevada incertidumbre que rodea a la situación financiera de la compañía. 

Según Moody’s, la empresa podría declarar la situación de impago si no se pone al día tras el periodo de gracia de 30 días solicitado y contemplado en el contrato de la emisión de bonos. La situación de la compañía, principal conexión marítima de las Islas Canarias y las Baleares con la Península Ibérica, está marcada por su elevado endeudamiento.

El rating de Ca, el penúltimo escalón de todas sus notas de deuda, es sinónimo de una estructura de capital “insostenible”, en palabras de Moody’s, respecto a la empresa y su potencial de ganancias, su deuda y su posición de liquidez, cada vez más débil.

Y no es la primera vez que Moody’s avisa. Ya en marzo, cuando se desconocía cuál sería el alcance del virus, la agencia estadounidense rebajó dos escalones el rating de la compañía. Lo situó en Caa2, una nota que está muy por debajo de la calificación saludable investment grade.

Naviera Armas afirma que  “ha iniciado conversaciones con los representantes de los principales bonistas”

Pero la compañía niega la mayor. “Naviera Armas Trasmediterránea no se encuentra en situación de preconcurso ni concurso de acreedores. No existe, y desmiente rotundamente, otros calificativos que dañan la imagen de la empresa y de sus trabajadores”, comunicó la pasada semana cuando aparecieron en prensa informaciones sobre la firma.

La crisis sanitaria ha golpeado a la empresa, cuyo negocio principal es ser el medio de transporte marítimo entre las Islas Canarias y Baleares. El desplome de la actividad comercial por la falta de turistas, unido al de la población autóctona, ha sido muy severo.

Naviera Armas sí reconoce “la afectación de la demanda derivada de la crisis del coronavirus”, pero afirma que ya “ha iniciado conversaciones con los representantes de los principales bonistas”.

El calendario de pagos de Naviera Armas

Si en enero de 2023 vence su emisión de bonos por valor de 282 millones de euros, la compañía naviera sabe que en 2024 expira otra emisión por 300 millones. El pago de intereses acordado para esta emisión está fijado para este 16 de noviembre, es decir, solo dentro de seis días.

La empresa obtuvo en mayo un préstamo desde el Instituto de Crédito Oficial (ICO) por valor de 55 millones de euros para hacer frente a la pandemia, según publicó El Confidencial. La compañía operaba a finales de septiembre de 2019 una flota de 23 buques y contaba con una flota de más de 500 camiones.