Naturgy activa la guerra comercial contra Endesa e Iberdrola ante la subida de precios de la luz

Los precios de la luz en el mercado mayorista están disparados, pero lo bueno es que los consumidores tienen muchas opciones para poder elegir tarifas más baratas

Naturgy

El pte. de Naturgy, Francisco Reynés

El mercado eléctrico español está «roto». No se trata de un eufemismo. La ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, lo ha dibujado así esta semana. Y las consecuencias las pagan los consumidores, sobre todo por el extraño sistema de fijación de precios. En este contexto, las principales eléctricas españolas han iniciado su particular guerra de tarifas, centrando el punto de mira en el mercado libre. Así, Naturgy es la energética que mayor esfuerzo está haciendo para aumentar la captación de clientes, una situación parecida a la del pasado verano cuando también hubo un alza de los precios -aunque no del actual calibre-.

En estos momentos se ha vuelto a poner de manifiesto las grandes diferencias que hay entre el mercado libre, que fija los precios en contratos anuales entre las eléctricas y los consumidores; y el mercado regulado (PVPC), que está indexado al precio del ‘pool’ eléctrico diario, y cada mes tiene un precio variable. Esta segunda tarifa es la que ahora mismo está en entredicho por los costes del gas, que es la tecnología que marca los altos precios que ahora mismo existen y que, finalmente, se repercuten sobre la tarifa del ciudadano.

En este contexto, las compañías eléctricas han iniciado una auténtica guerra comercial que se divide en dos frentes. Por un lado, trasladar a sus propios clientes de una tarifa a otra, con el fin de ofrecer unos precios fijos sin estar sujetos al vaivén del ‘pool’; y, por otro, la pelea comercial con otras compañías para robar clientes a la competencia. Y precisamente se busca a los clientes regulados de otras empresas para argumentar que la tarifa fija es mejor.

Con estos condicionantes, y según el comparador de precios que ofrece la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), Naturgy es la compañía que ahora mismo mete mayor presión de precios a los rivales. Con su ‘tarifa compromiso’, la compañía presidida por Francisco Reynés ofrece un año de luz a 780€. Esta cifra sería para hogares con una potencia de 3,4 kW y un consumo medio anual de 3.400 kWh. Con estas mismas características, y bastante lejos, Iberdrola ofrece una tarifa por 878€. Después, y con un precio ya de 1.095€, TotalEnergies se queda lejos de estas cifras. Por detrás se sitúa Endesa, que segun el comparador del regulador tiene precios más elevados.

Pero aquí no se queda la gasista. Quiere atacar los hogares con mayor consumo y potencia contratada. Así, para un hogar que tenga 4,6 kW y un consumo medio anual de 3.800 kWh, Naturgy ofrece precios que están en los 886€. De nuevo, la siguiente compañía que intenta hacer algo de sombra es Iberdrola, pero su tarifa es e 1.031€ al año.

Un mercado polémico

Las grandes eléctricas saben lo que se juegan, sobre todo mientras los precios de la tarifa regulada sigan disparados debido al tipo de fijación de precios. Además, las propias compañías saben que deben hacer eso muy rápido puesto que, si finalmente el Gobierno mete mano, de nuevo la tarifa PVPC puede ser atractiva para el consumidor. Cabe recordar que, pese a tener precios fijos, las empresas renegocian cada año la factura con clientes, y de un modo u otro el alza costes en la compra de electricidad en el mercado mayorista se repercute en el recibo.

En este sentido, según los cálculos de la CNMC, y en base a las potencias anteriormente citadas, la diferencia en el recibo de la luz entre el mercado libre y el regulado es de 326€ y 381€, respetivamente, más barato el libre.

Las medidas del Gobierno

Ante esta situación, desde el Ejecutivo de Pedro Sánchez ya trabajan en cómo conseguir que la tarifa regulada, que actualmente tienen más de 10 millones de hogares, no estén tan expuestos a los vaivenes del mercado marginalista, que es el sistema que fija los precios mensuales de esta tarifa.

Históricamente había sido una tarifa recomendada desde las instancias públicas porque en muchos casos conseguía mejores precios que el mercado libre debido a la irrupción de las renovables que conseguían bajas los precios. El problema ha sido que con las tensiones geopolíticas el gas natural lleva disparado desde hace un año, y ahora con la invasión de Ucrania la situación ha empeorado.

Así, a falta de las medidas que tome el Gobierno, parece que Naturgy quiere llevar la delantera a la competencia, sobre todo ante el avance imparable de las pequeñas comercializadoras que, si bien, no pueden sacar todo su arsenal porque ellas también están siendo penalizadas por los altos costes de la electricidad y tienen que asumir mayores costes. Una situación que les deja menor margen de maniobra para dicha guerra comercial.

Una pelea, además, que ha tenido los últimos años unos invitados muy potentes como son las tradicionales petroleras. En concreto, Repsol ha sido una de las compañías más activas en el mercado eléctrico, y eso no ha pasado desapercibido por los principales grupos que han tenido que ser más agresivos, como es el caso de Naturgy o Iberdrola, que desde hace años perdían clientes.