Renault cierra 2020 con pérdidas históricas: se dejó 8.000 millones

La participación en Nissan y el impacto del coronavirus llevan a la automovilística a cosechar el peor resultado de su existencia

Renault cerró el año 2020 con unas pérdidas de 8.000 millones de euros. EFE/EPA/STEPHANIE LECOCQ

A Renault se le sumó el golpe del coronavirus con los problemas de su participada y aliada Nissan. El conglomerado galo terminó el año 2020 con los peores resultados de su historia: unas pérdidas de 8.008 millones de euros provocadas tanto por la pandemia como por la crisis de su socio japonés. La compañía no logró deshacerse de los números rojos en todo el ejercicio a pesar de la relajación de las restricciones por la Covid-19.

El conglomerado que lidera Luca de Meo ya registró pérdidas en 2019, cuando obtuvo un resultado de -141 millones de euros. El impacto se concentró en el primer semestre del ejercicio, cuando el virus golpeó con más fuerza, pero se mantuvo en la segunda mitad del año, cuando perdió 660 millones.

Y por si sus problemas no fueran suficientes, la crisis propia de Nissan le supuso a Renault unas pérdidas añadidas de 4.970 millones. Mientras, el resultado de explotación propio fue de -1.999 millones por los 2.105 millones positivos que cosechó en 2019.

Su propio desempeño sí logró mejorar en la segunda mitad del año. Desde julio a diciembre, la cifra fue positiva por 8 millones de euros.

Las ventas de Renault se desploman

La crisis de Renault se asentó sobre un desplome de las ventas. En un contexto de regresión, las matriculaciones de la firma cayeron el 21,3% y bajaron de los 3 millones, quedando en 2,95 millones de unidades. La mejora también se dejó notar en la segunda mitad del año y el descenso fue solamente del 6,8%.

De este modo, la facturación total del grupo se recortó el 21,7% hasta los 43.474 millones de euros.

Ante tal escenario, la automovilística avanzó que no repartirá dividendos este año y tampoco se fijó objetivos de cara a 2021. El plan de Luca de Meo emplaza la transformación de la firma a 2023, cuando se pretende alcanzar un margen operativo superior al 3% y un ahorro de costes de 2.500 millones de euros.