Soltec pone a la venta proyectos solares por 9 millones tras evitar la quiebra y cambiar su modelo de negocio
La renovable murciana sale de pérdidas y pone el foco en el negocio de los seguidores solares
La empresa murciana de renovables ha cambiado su modelo de negocio para lograr la reestructuración
El negocio de Soltec ya no tiene el foco puesto en el desarrollo de proyectos renovables. Si bien la empresa murciana todavía no se ha recuperado del todo, ha salido de pérdidas tras completar su reestructuración financiera y cambiar su modelo de negocio hacia la venta de seguidores solares. Es por ello que ha puesto a la venta parte de sus activos fotovoltaicos que la propia compañía valora en cerca de 9 millones de euros.
A 31 de diciembre de 2025, el grupo había registrado como «existencias en curso» proyectos en desarrollo por un valor neto realizable de 8,799 millones de euros, según consta en su informe financiero del segundo semestre de 2025.
«Esta reclasificación deriva exclusivamente de la modificación en la intención y uso previsto de los activos, pasando a destinarse a su venta en el curso ordinario de las operaciones», indica la compañía en el documento.
Se trata de una pequeña parte de sus proyectos que considera útiles para su venta y ganar así liquidez. Aunque Soltec cuenta con una cartera de proyectos en desarrollo de 6.971 megavatios (MW), más de la mitad de estos se encuentran en fases muy iniciales.
Soltec fue una de las empresas afectadas durante la crisis provocada por la burbuja de las renovables que sacudió a otras firmas como las catalanas Holaluz y SolarProfits o la gallega EiDF.
Los bajos precios en el mercado, precisamente por la entrada masiva de renovables, provocó una ‘canibalización’ entre las empresas del sector que habían crecido al calor del sol y empujadas por el viento y que lo hicieron de forma descontrolada y sin diversificación.
Esta situación derivó en una ola de preconcursos de acreedores y posteriores negociaciones con la banca para reestructurar financieramente sus negocios y evitar así la quiebra.
La refinanciación y el cambio de negocio de Soltec
En el caso de Soltec, la compañía anunció a finales de 2025 la ejecución de su plan con la venta del 80% de su capital al fondo de capital riesgo DVC Partners, tras la dimisión de Rubén Martínez García y los cofundadores Raúl Morales Torres y José Francisco Morales Torres, así como la reorganización del consejo.
En este proceso, DVC Partners se comprometió a aportar 30 millones de euros en forma de capital y a facilitar un préstamo de 15 millones de euros adicionales.
La cotizada del BME Growth reconfiguró también todo su negocio industrial y energético con el objetivo de hacerlo viable en el futuro. Dejó de lado el desarrollo de renovables para centrarse en el diseño y suministro de soluciones tecnológicas para los seguidores solares.
En este contexto de reestructuración financiera y recapitalización de deuda, la compañía ha logrado un beneficio neto de 12,4 millones de euros en 2025, frente a las pérdidas de más de 205 millones registradas en el año anterior.
Esta mejora se explica fundamentalmente por el impacto contable de las quitas acordadas con entidades financieras y proveedores, que ascendieron a cerca de 127 millones de euros.
Además, la compañía ha logrado reducir de forma significativa su endeudamiento, con un pasivo total de 364 millones de euros, frente a los más de 540 millones de ejercicios anteriores, gracias principalmente a las quitas acordadas.
Los fundadores de Soltec se diluyen hasta el 12,5%
Sin embargo, Soltec no ha podido hacer crecer su negocio. Los ingresos de la firma murciana se situaron en 69,7 millones de euros frente a los 326 millones de 2024, lo que supone una caída del 78%, mientras que el ebitda ajustado continuó en negativo, con pérdidas de 24,7 millones de euros.
La compañía explica que su principal negocio actual, el de seguidores solares, registró una actividad muy limitada durante el ejercicio debido a la dificultad para obtener avales, lastrando así la ejecución de nuevos proyectos.
Soltec destaca que más del 60% de sus ingresos provienen de mercados internacionales, con especial presencia en Europa, Latinoamérica, Estados Unidos y México.
Con la entrada de DVC Partners y la inyección dineraria, la configuración accionarial de la compañía ha cambiado por completo. De esta manera, a la ampliación de capital necesaria para salvar la compañía no acudieron los accionistas antiguos, produciéndose un efecto dilutivo en sus participaciones.
De este modo, el fundador Francisco Moreno Riquelme ha pasado contar con una participación del 42,41% antes de la operación, a un 8,48% sobre el capital social resultante, mientras que la participación de Raúl Morales Torres ha experimentado una dilución desde el 20% hasta situarse en un 4,00% del nuevo capital social, según consta en el informe financiero.