Sorigué pisa los talones a Comsa: menos de 50 millones le separan de arrebatarle el trono de la construcción catalana
Únicamente 47 millones de euros separan a la compañía presidida por Luis Villena de alcanzar a la constructora catalana que más factura
Sorigué ha estrechado distancias con Comsa, por lo que cada vez está más cerca de arrebatarle el trono entre las constructoras catalanas que más facturan. Comsa cerró el 2025 con un incremento del 2% en la facturación hasta alcanzar los 1.007 millones de euros, mientras que Sorigué experimentó un repunte del 12%, que le ha permitido enfilarse hasta los 960 millones de euros.
Consecuentemente, únicamente 47 millones de euros separan a la compañía presidida por Luis Villena de alcanzar a la constructora catalana que más factura en este momento.
Comsa, a la cabeza
Comsa ha puesto punto final al año con un crecimiento del 33% en su beneficio neto, de manera que ha rebasado los 10 millones de euros. Entrando en detalle en la facturación por áreas de actividad, se desprende que el negocio de la construcción se sitúa a la cabeza con 609 millones de euros.
Por detrás, se sitúa la división de ingeniería industrial, con 224 millones de euros; mantenimiento y servicios, con 140 millones de euros, así como GMF, la empresa especializada en mantenimiento de material rodante ferroviario, con 45 millones de euros, de los cuales 10 millones de euros corresponden a trabajos para el grupo.
La cartera de pedidos de la constructora de las familias Sumarroca y Miarnau roza los 2.150 millones de euros. La compañía considera que la cifra le sitúa en posición de garantizar un nivel de actividad «equivalente» a los próximos dos años, mientras espera que alcanzar una facturación de 1.022 millones de euros a lo largo de este año.

La constructora presidida por Jorge Miarnau, que arrancó su andadura hace 135 años, ha diseñado un plan estratégico para los próximos cuatro años orientado al crecimiento sostenible, la innovación tecnológica y la consolidación en mercados internacionales de alto potencial.
Sorigué acorta distancias
Por su parte, Sorigué ha cerrado el año con un ascenso del 25% en el resultado bruto de explotación (Ebitda), que ha escalado hasta los 41 millones de euros, mientras que el beneficio antes de impuestos se ha incrementado desde los 8,5 millones de euros hasta los 24 millones de euros, según se desprende de las cuentas de 2025.
La cartera de pedidos ha crecido un 9% hasta los 1.080 millones de euros, de los cuales 954 millones de euros corresponden a contratos en curso, mientras que cerca de 127 millones de euros, a contratos pendientes de empezar. El área con más peso dentro de la cartera es la de la ingeniería civil, con casi 432 millones de euros.

A continuación se sitúan la edificación, con 180,5 millones de euros; la captación, depuración y distribución de agua, con 103,5 millones de euros; otras actividades de construcción especializada, con 154 millones de euros; los servicios integrales a edificios e instalaciones, con cerca de 159 millones de euros y las actividades de jardinería, con casi 52 millones de euros.
La compañía, además, ha acometido una inversión de 150 millones de euros que se ha destinado a la compra de maquinaria de última generación y la adquisición de equipos para su actividad de ingeniería aplicada.
Copcisa y Rubau
Entre las constructoras catalanas que más facturan también figura Copcisa, propiedad de la familia Carbonell, que puso punto final al 2025 con unas ventas de 350 millones de euros.
Por su parte, Rubau registró una facturación de 227 millones de euros, un 11% más respecto el año anterior, mientras que experimentó un repunte del 55% en el beneficio neto antes de impuestos de 3,1 millones de euros.