Telefónica busca liderar el negocio de alarmas mientras pierde poder en telefonía

La compañía de Álvarez-Pallete tiene múltiples retos este año, y uno de ellos es crecer en los negocios paralelos a la telefonía, aunque no será sencillo

Telefónica

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Desde hace años el sector de las telecomunicaciones en España ha diversificado buena parte de sus negocios. Debido a las exigencias comerciales, los principales operadores de telefonía han buscado hueco en los seguros, la energía y la seguridad. En este último segmento, Telefónica lleva meses pisando el acelerador. En un gran acuerdo con Prosegur, crearon la firma Movistar Prosegur Alarmas que, gracias fuertes campañas de marketing, no ha dejado de crecer.

Y buena falta le hará. Hace unos días se ha hecho oficial una negociación en exclusiva entre Orange y MásMóvil. Ambas compañías también tienen múltiples negocios paralelos al margen de los servicios de telefonía. Así, la compañía dirigida por Meinrad Spenger lanzó al mercado hace unos meses unas soluciones de seguridad que, además, contaba con un socio de alto renombre: El Corte Inglés.

En este contexto, según explicó Prosegur en la conferencia con analistas tras la presentación de resultados anuales, la compañía ha impulsado hasta los 700.000 usuarios su cartera de clientes desde que tranzó la alianza con Telefónica. Se trata de una cifra nada desdeñable que refleja la evolución positiva del negocio en un entorno competitivo donde hay un gran rival.

En estos momentos, el líder del mercado en la instalación de alarmas de seguridad privada es Securitas Direct con más de 1,5 millones de alarmas en casas y locales. El objetivo es crecer exponencialmente y alcanzar cuanto antes la cifra del millón de clientes y, de este modo, empezar a ser una sociedad rentable para los intereses de ambas compañías. Aunque no todos los objetivos se centran en la propia seguridad.

Movistar Prosegur Alarmas ha nacido con el objetivo de ser uno de los referentes del mercado. Por un lado está el ‘expertise’ tecnológico de la compañía presidida por José María Álvarez-Pallete; y, por otro, la experiencia en materia de seguridad de Prosegur. De esta manera, y junto a una inyección económica muy importante para la promoción y el marketing, el objetivo es seguir creciendo a gran ritmo. Además, ya han exportado el modelo a Lationamérica, donde las circunstancias sociales también invitan a pensar que puede tener gran acogida. La primera piedra se ha puesto en Colombia.

Y es que este negocio tiene una enorme proyección una vez que la sociedad en su conjunto ha detectado una necesidad. Antes se trataba de un producto relativamente exclusivo. Pero ahora cada vez las rentas más bajas también se inclinan por la instalación de alarmas. De esta forma, España, que cuenta con más de 25 millones de unidades inmobiliarias, tiene un enorme potencial para el desarrollo de equipos de seguridad privada. Y si todo eso se adereza con algo de alarma social, de la que a veces los medios de comunicación son cómplices, la combinación es perfecta.

Por si fuera poco, España es un país con gran tradición de patrimonio en propiedad. Una situación que acentúa la necesidad de protección. Algo a lo que se suma los miles de turistas extranjeros que tienen propiedades en España y necesitan de sistemas de alarma. Bajo ese escenario, la promoción será un arma esencial para Telefónica y Prosegur, puesto que en estos momentos se libra una clara batalla pública para hacerse marca de referencia.

Telefónica ante un nuevo reto

Con todas estas herramientas, Telefónica no quiere que la competencia, al menos en el sector telecos, le coma más terreno. Con el anuncio de la fusión entre Orange y MásMóvil, el sector da por sentado la creación de un gigante que será capaz de competir de tú a tú con el operados azul.

Además, el rival que tendrá Telefónica delante, incluido en el negocio de alarmas, es de los más duros que ha habido en el ámbito empresarial español. El ecosistema de MásMóvil lleva años fajándose a la perfección en un entorno competitivo complicado, y siempre ha sacado buenos réditos. Tanto, que su último movimiento le ha llevado a una fusión para crear un gigante que valdrá cerca de 20.000 millones.

Por este motivo, la apuesta de marketing que ha llevado a cabo Telefónica en los últimos meses con el negocio de las alarmas ha sido muy potente. El mercado presenta muchas oportunidades de crecimiento, se debe convencer a los potenciales clientes de la necesidad de tener equipos de seguridad. Y ganar ahora los usuarios será clave.

Raúl Masa

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