Telefónica jubila el satélite para sus clientes de Tv en busca de mayor rentabilidad

La compra de Canal+ todavía pesa en el operador azul, sobre todo en sus clientes de televisión y su traslado a los paquetes convergentes

Telefónica

La compra de Canal+ por parte de Telefónica hace siete años fue una adquisición envenenada para el operador azul. Por un lado, lo positivo, se metía de lleno en el negocio de la televisión de pago. Por otro, lo negativo, incorporaba miles de clientes ligados a la tecnología satélite que, durante años, ha tenido que migrar a sus paquetes convergentes. Algo que todavía no ha conseguido del todo. 

Hace cinco años, según los datos aportados por la propia compañía, así como las cifras recogidas por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), Telefónica mantenía cerca de 700.000 usuarios de televisión que todavía utilizaban el satélite como tecnología para visionar la Tv. Unos datos que han caído en picado, aunque no tanto como a la compañía le gustaría

En concreto, según los datos a cierre de 2021, Movistar+ todavía tendría más de 300.000 abonados que ven la televisión por satélite. ¿Pero por qué existe una cifra tan alta? Lo cierto es que los números no se corresponden con la urgencia que ha tenido Telefónica desde hace un lustro por migrar a estos clientes a las soluciones e IP-TV. 

La explicación se encuentra en las capacidades que ofrece el satélite frente a otras alternativas de cara a la calidad de la imagen. Es decir, en el caso de la Tv satelital de Movistar, que se hace con tecnología se SES Astra, tiene la misma calidad en cualquier punto de España, algo que el operador azul no puede garantizar, puesto que la fibra de ultraalta velocidad (más de 600 Mb/s) no está en todos los puntos de la geografía española. 

De este modo, aunque velocidades de fibra de 100 Mb/s pueden dotar de buena calidad para soportar la televisión en ‘streaming’, para formatos como el 4K es recomendable la mayor velocidad posible. Por lo tanto, en algunas zonas de baja densidad de población, donde el operador azul no tiene fibra, el satélite es la mejor solución para ofrecer los contenidos de Tv y poder así lanzar ofertas paquetizadas. 

La transición de Telefónica 

En el actual contexto, y salvo las excepciones antes mencionadas, Telefónica no tiene muchos motivos para mantener activo el satélite. Al menos sin contar las cuestiones técnicas, puesto que la tecnología satelital es más fiable y puede llegar a soportar un mayor ancho de banda.  

Pero en estos momentos, donde los despliegues de fibra llegan a muchos más sitios que hace cinco años, cada cliente con satélite, y que tenga paquetes básicos de telefonía, son usuarios menos rentables para la compañía. Eso lo saben, y por eso llevan años migrando a los abonados a soluciones paquetizadas

Será el gran esfuerzo que tiene que hacer Telefónica, aunque por ahora el ritmo es inferior al de hace unos años. Parte de esa velocidad se verá reflejada en los despliegues de fibra que realice la compañía en los próximos años. Algo, por otra parte, que supone el mayor reto para la teleco, puesto que son las zonas o regiones con menor densidad de población, y donde la inversión tiene menos retorno.