Urbas, límite 48 horas: dos días para evitar la quiebra en guerra con la administración concursal
Urbas tiene hasta el miércoles para lograr el apoyo necesario de los acreedores a su propuesta de convenio y dejar atrás la situación concursal en la que se encuentra.
Sede de Urbas.
Urbas, límite 48 horas. La constructora e inmobiliaria española, declarada en concurso de acreedores a principios de año, con un pasivo de 144 millones de euros, tiene hasta el miércoles, día 6 de mayo, para lograr las adhesiones suficientes de los acreedores a su propuesta de convenio.
Ese día se conocerá en el Juzgado Mercantil número dos de Madrid el porcentaje de deuda que apoya el plan presentado por el grupo para mantener la actividad.
Si la mayoría de los grandes acreedores votara a favor de la propuesta, la compañía superaría la situación concursal en la que se encuentra y evitaría una previsible quiebra que pondría punto y final a la historia de la empresa fundada en Barcelona a mediados del pasado siglo.
La Sareb ya ha expresado su intención de votar en contra de la propuesta de Urbas
Pero Urbas llega a este momento crucial en una situación crítica, con el rechazo ya expresado de algún acreedor relevante a su propuesta de convenio, y con la guerra declarada a la administración concursal designada por el Juez Andrés Sánchez Magro, los despachos Auren y Kepler Karst.
La compañía presidida por Juan Antonio Acedo lleva dos años sin presentar cuentas auditadas, y un año con la cotización suspendida en Bolsa por decisión de la CNMV.
La Sareb, uno de los mayores acreedores de Urbas, que reclama 6,5 millones de euros, ha expresado ya su decisión de no apoyar la propuesta de convenio, que contempla el pago de todas las deudas, sin quita, en un plazo de tres años.

Otros acreedores relevantes de Urbas son el banco marroquí Attijariwafa Bank, con 12 millones; la aseguradora Asefa, con 11 millones; la filial española del fondo Oak Hill, con cerca de 9 millones; y la consultora McKinsey, con 5,5 millones.
Pero el foco está puesto sobre los dos mayores acreedores de Urbas, las sociedades Larisa Inverpromo (21,2 millones de deuda) y Germux Invest (15 millones).
La administración concursal apunta a posibles vínculos existentes entre Juan Antonio Acedo y estas dos sociedades. Esos presuntos vínculos cuestionan la naturaleza de ambas empresas como acreedores de Urbas, así como su capacidad para votar a favor o en contra del convenio presentado por el grupo.
Urbas, en guerra
La clasificación y valoración de los créditos y la identidad de los acreedores ha enfrentado a Urbas y a su presidente con la administración concursal. Si Larisa y Germux no pueden votar en la junta de acreedores, difícilmente logrará la compañía alcanzar el porcentaje necesario para sacar adelante su propuesta de convenio, tras el rechazo expresado también de la Sareb.
Los profesionales designados por el Juez como administradores concursales ya han advertido que el plan de Urbas es «inviable», como ha publicado este diario.
Acedo está convencido de que la administración concursal tiene como objetivo la liquidación de Urbas, y ha denunciado supuestas incompatibilidades tanto de Auren como de Kepler Karst para ser nombrados en sus puestos.
También está enfrentada la compañía con la sociedad que auditó sus últimos ejercicios, A Worldwide Audit Assurance España (AWW), que denunció que el grupo no facilitaba la información requerida para llevar a cabo su labor.
Urbas trató de designar como nuevo auditor a la firma Crowe, pero la administración concursal, y el Juez, rechazó la propuesta. Auren y Kepler Karst estiman un saldo negativo de 2.000 euros en las cuentas bancarias de la empresa, y la contratación de Crowe supondría un coste que no se puede permitir.
Aun así, Urbas ha contratado a Crowe para elaborar una contrainforme al realizado por la administración concursal sobre su plan de viabilidad, con el que pretende convencer en el último momento a los acreedores indecisos para que voten a favor de su propuesta de convenio.
Hace un par de semanas Juan Antonio Acedo salvó un match point en la Audiencia Nacional. La Fiscalía requería siete años de prisión para el presidente de Urbas por supuestas irregularidades en una ampliación de capital de 383 millones de euros, en 2015. Los jueces absolvieron de todos los delitos a los acusados.
El miércoles, un día después de que el Atlético de Madrid se enfrente al Arsenal en semifinales de la Champions, Acedo afronta otro punto de partido.
Varias fuentes consultadas, judiciales y empresariales, estiman que el partido que se disputa en el Juzgado Mercantil de Andrés Sánchez Magro es todavía más difícil que el de la Audiencia Nacional. ¿Se siente optimista el presidente de Urbas? «Bueno, soy del Atleti…», dice.