Alemania, ¿camino de ‘ahogar’ a su propia economía?

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La confianza empresarial germana cae por segundo mes consecutivo

Angela Merkel, en Bruselas.

26 de abril de 2013 (22:03 CET)

El indicador de la confianza de los empresarios alemanes sobre su propia economía cayó en abril por segundo mes consecutivo. De los 106,7 puntos registrados en marzo, el índice bajó a los 104,4 según datos del Instituto de Investigación Económica de Munich (Ifo). Un descenso inesperado en una economía que acostumbra a mostrarse segura de su modelo de negocio.

Pero lo cierto es que las políticas de austeridad defendidas por la canciller Angela Merkel ahogan desde hace años a las principales economías europeas. Medidas que empiezan a pasar factura a la locomotora de Europa. Y son los empresarios los primeros en darse cuenta.

Capacidad de compra

Esta es la principal apreciación del director de investigación de la escuela de negocios EAE, Juan Aitor Lago. El experto apunta que la austeridad ha favorecido a Alemania en tanto que ha ganado competitividad. Pero a su vez, sus productos, principalmente industria pesada y tecnológica, son más caros. Y sus principales clientes --Francia, Italia y España-- no pueden comprárselos.

Los empresarios germanos siguen valorando de manera positiva la situación económica del país. Pero la caída de la confianza responde a una prudencia que no habían mostrado antes.

"Respiro" alemán

El responsable del departamento de análisis del Ifo, Kai Carstensen, afirmó sin rodeos el día que se conocieron los datos: “La economía alemana se está tomando un respiro”. El país germano creció solo el 0,7% en 2012, el 0,5% menos en el cuarto trimestre del año.

Pero el índice es una radiografía real del mapa empresarial alemán. Se basa en las respuestas que dan unas 7.000 compañías de sectores como el manufacturero, el de la construcción y el de las ventas mayoristas y minoristas.

Exportaciones


¿Una situación coyuntural? Lago afirma que se trata de una tendencia que se podrá agravar si Alemania no toma cartas en el asunto. Y las posibles soluciones son dos: o buscan nuevos mercados a corto plazo o imponen estímulos para que la Eurozona recupere la senda del crecimiento y con ello, la capacidad de compra de sus vecinos y clientes.

Pero Lago asevera que ahora mismo son situaciones hipotéticas que difícilmente se darán en el país germano en los próximos seis meses. “Merkel tiene elecciones en septiembre, y hasta entonces, seguirá apretando”.

América Latina y Asia


Además, optar por la vía de la exportación a corto plazo en Asia o Suramérica, continente en el que no tiene una posición consolidada, se convierte en un reto empresarial. “América Latina lo han trabajado poco y mal. Sería complicado para Alemania”, añade.

Las exportaciones de España en los primeros meses del año han crecido el 5% frente al 0,3% de la zona euro. Alemania, principal exportador del Viejo Continente, apenas creció el 0,1%.

Automoción en Asia

Marcas como BMW o Audi viven un gran momento en el continente asiático, sobre todo en China. Pero no sería suficiente para compensar la caída actual y futura de las exportaciones en el mercado europeo.

En definitiva, o las ventas al exterior o un cambio del rumbo de las políticas podrían mejorar la confianza de los empresarios. Está por ver si Merkel dará un respiro a la Eurozona y con ello, a su modelo económico.
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